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Rubén “Gucho” Zuázaga, lateral referente del fútbol paranaense en los 90

Su corazón pertenece a Patronato. Un accidente de moto le truncó la oportunidad de probar suerte en el Rojo de Avellaneda. Se recuperó y llevó su fútbol a Formosa, donde dejó su huella como futbolista y entrenador.

El exdefensor se formó en el potrero, inició en Los Toritos pero su corazón pertenece a Patronato, club que le dió todo y hoy es un hincha y socio más. Un accidente en moto le truncó la oportunidad de probar suerte en el Rojo de Avellaneda. Se recuperó y llevó su fútbol a Formosa, donde dejó su huella como futbolista y entrenador. Un apasionado del deporte y de la formación de futuros futbolistas.

Inició el recorrido deportivo en Los Toritos de Chiclana donde hizo todas las inferiores hasta que pasó a Patronato para jugar en cuarta y luego debutó en primera. “Un amigo del barrio trabajaba con el vicepresidente de Patronato y me invitó a ir a jugar”, recordó el hombre nacido en barrio Villa Sarmiento, el barrio del Patrón de Paraná.

“Mi viejo era más hincha de Atlético Paraná, porque había nacido por el club, pero cuando empezamos a jugar en Patronato se hizo hincha y no se perdía ningún partido cuando íbamos afuera. Un fiel seguidor”, valoró sobre su padre. La escuela de Gucho Zuázaga fue el potrero con pelota de trapo y la canchita del barrio. Primero en Villa Sarmiento y después en Lomas del Mirador, su actual barrio.

El fútbol siempre fue su pasión y desde muy chico lo vivió con mucha entusiasmo y soñó con jugar en grande. “Me encantaba jugar al fútbol, lo vivía con gran pasión. Me hubiera gustado llegar, pero lo que me pasó por el accidente que tuve en el año 1993 se me complicó. Seguí jugando, pero fue un momento durísimo me costó un montón”.

Con 22 años sufrió un grave accidente de moto que lo marginó de las canchas por un tiempo, pero las ganas de volver a jugar con la pelota y el apoyo de los seres queridos le permitieron recuperarse.

“Fue un momento durísimo donde estuve un año para recuperarme. Como era joven le metía y yo sabía que tenía que volver a jugar. Sabía que iba a estar bien porque me atendió un profesional, que en ese momento era Raúl Solís, también iba al gimnasio, hacía kinesiología, natación. La verdad que tuve una recuperación donde siempre estuve apoyado por la familia que fue el sostén en ese momento”, contó el exfutbolista.

“Cuando me desperté en el hospital lo tenía al Caru, a la Kika Ponti y César “Tarango” Rodríguez (dirigente de Belgrano), ellos me habían socorrido y e avisaron a mi viejo”, recordó Gucho.

El accidente le impidió la posibilidad de probar suerte en Independiente de Avellaneda. “Me accidente el 1° de enero y yo el 4 tenía que presentarme en Independiente. Igualmente, doy gracias por que el de arriba me dio la posibilidad de jugar en muchos lados más. Además le agradezco, y siempre lo digo, que gracias al club Patronato recorrí la Argentina y cuando tuve ese momento hubo gente que se portó de maravilla”, sostuvo.

Al respecto de la situación que le tocó atravesar, Zuázaga reconoció que fue un golpe duro pero que supo salir adelante con el acompañamiento de seres queridos y amigos. “La verdad que tuve apoyo de todos lados. Entonces siempre agradecido a toda la gente que en ese momento estuvo. Empezando por mi familia, mi vieja trabajaba y dejó de trabajar para atenderme a mí. Es difícil pero uno tiene que meterle si quiere lograr metas, no queda otra”.

DAR VUELTA LA PÁGINA

La carrera futbolística continuó en Patronato hasta la llegada como entrenador de Pablo Comelles que dejó en libertad de acción a Zuázaga y otros tantos jugadores. “Ahí tenía 27 años y la realidad es que me hizo un favor porque después se me abrieron las puertas en otros lados. Igualmente creo que a los pibes del club no hay que dejarlos ir. Toto Zapata, Conrado Besel, Pipo Cáceres, a ellos los dejaron libres e hicieron una gran carrera en la CAI”, señaló.

Y luego jugó en Barracas de Paso de los Libres (Corrientes), en Club Social, Cultural y Deportivo 13 de Junio de Pirané, Sportivo Patria, Sol de América (todos esos de Formosa). “En Sportivo y Sol de América fui coordinador, entrenador y con ambos logré ascender. Fueron 17 años y tengo pensado volver porque dejé muchos amigos. Con el grupo que jugué en 13 de Junio debe ser con los que más me mantengo en contacto todos los días”.

“Después de entrenar a Sol de América, que ascendimos al Argentino B, volví a 13 de Junio a jugar, también dirigí a Estudiantes de Pirané y otros clubes. Ya no quería seguir jugando con 36 años”, sostuvo.

Pese a tener mucha experiencia en el rol de entrenador, Gucho tiene mayor preferencia por trabajar con las divisiones inferiores, con las formativas futbolísticas, aunque por el momento dirige interinamente a Belgrano de Paraná. “La verdad que me gusta estar más en las formativas donde estoy como coordinador”, mencionó.

ESFUERZO Y SACRIFICIO

"Tengo hermosos recuerdos de mi infancia. Todo fue sacrificio y esfuerzo cosa que me llevaron a logar lo que soy. Mis padres siempre nos inculcaron las cosas como tenían que ser, costó como todo, pero creo que lo hice por el camino indicado. Super agradecido de la vida", señaló el paranaense.

"Las cosas que hice mal las reveria, porque no todo lo que hice fue correcto. Me aconsejaría que tome otro camino, como futbolista hay cosas que te tenes que prohibir como la salida con amigos, cumpleaños, eventos y demás, yo elegí eso y no me arrepiento", sostuvo.

PATRONATO

"Es la mejor camiseta con la que jugué, pesa muchísimo", señaló con la rojinegra en la mano que tiene el número 3 estampado en la espalda.

"Me críe, me fui, volví como hincha, como socio. Es lo máximo. El dolor que me dejaran libre se me pasó, lo que me quedó fue el reconocimiento de la gente cuando volví con otra camiseta para enfrentarlo", contó Gucho.

"En ese partido entre Barraca y Patronato, desde la tribuna San Nicolás tiraron una botella, yo la junté y la devolví a la tribuna. El árbitro me vio, me sacó la amarilla y en esa situación me levanté la camiseta de barracas y abajo tenía la de Patronato. La gente me aplaudió. El mejor recuerdo de Patronato que tengo", rememoró.

Asimismo, reconoció que prefiere no trabajar en el club, solo ir a ver los partidos como un hincha más. "Prefiero verlo cuando se me da la oportunidad. Me ofrecieron en un momento, pero les dije que no, que solo quería ser socio".

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