Marcelo Martínez, el auténtico volante completo
Dejó su huella en Toritos, Sportivo, Patronato, Unión, Cultural y Belgrano. Nunca dejó su pasión por el fútbol pese a las lesiones -4 fracturas-. El arrepentimiento por volverse del Tatengue. Su amor por Boca. Ser profe, su profesión.