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Beto Baigorria, el central tucumano que dejó su huella

Altos Hornos Zapla y Atlético Tucumán en las épocas doradas del Nacional A. San Lorenzo y Estudiantes de La Plata en los inicios de los 80. Quilmes, Independiente de Mendoza y Patronato. En Paraná hizo raíces.

Humberto Baigorria vistió la camiseta de Patronato en los 90 en medio de una trayectoria que lo llevó a jugar en equipos de gran renombre nacional. Pasó por Altos Hornos Zaplas de Jujuy, Atlético Tucumán, Quilmes, Independiente Rivadavia de Mendoza, San Lorenzo, Estudiantes de la Plata, entre otros. Un defensor central, que también hacía las veces de mediocampista, que se dio el gusto de jugar con y contra grandes referentes del fútbol argentino de los 70, 80 y 90.

“Gracias a Dios tuve la suerte de poder jugar al fútbol. Desde muy chico pude estar metido en los vestuarios y a los 16 ya jugué en primera división (en Tucumán Central), con continuidad hasta los 18 años”, contó Beto.

El exfutbolista, reconoció que en su época hubo muy buenos jóvenes futbolistas que no tuvieron la misma suerte que él y quedaron en el camino. “Fue por falta de suerte, de constancia aunque también dependía del entrenador y de los directivos. Hay directivos que prefieren traer a alguien de afuera que a uno de la casa”, comentó.

“Hay un montón de factores pero a los 16 años, que es cuando debuté en primera, yo no veía un peso. En Tucumán Central (actual equipo que milita en el Argentino A) teníamos que ganar un partido como para repartir la plata. Hoy al equipo la suerte no lo acompaña. Para jugar ese torneo hay que tener dinero por los viajes, los hospedajes, el mantenimiento de los jugadores, la comida y lo tienen que solventar ellos”, sostuvo Baigorria.

En Atlético Tucumán compartió equipo con grandes jugadores que triunfaron en el fútbol argentino, uno de ellos Pancho Ferraro. “Tenía una calidad, una facilidad, una expresión correcta, un jugador ubicado, sereno, calo, inteligente. Un muy buen jugador”.

Y en Estudiantes de La Plata compartió con Juan Ramón Verón “tenía la pelota atada al pie. Un tipo querido por todos, un muy buen muchacho y solía llevar a su hijo, Sebastián, a los entrenamientos”, recordó Baigorria que por ese entonces hacía dupla con el Tata Brown.

“El tata pesaba 84 kilos, era más alto que yo y tenía una salud terrible. Me decía vos estás igual que yo, acá no tiene que entrar nadie con pelota dominada ni a cabecear. Daba garantía, seguridad, un jugador de selección”.

También estuvo en el mismo equipo que Miguel Ángel Ruso,del cual recordó una anécdota con él y otros referentes del Pincha en ese entonces. “José Yudica me dice te tenés que presentar a la práctica en City Bell a tal hora, trata de ser puntual. Ese día fui casi dos horas antes y me estaban esperando los pesos pesados de Estudiantes. Me pidieron la llave de mi auto y los chicos de la reserva estaban listos para limpiar el auto”. Entre esos referentes estaba Russo, Ártico, Galetti, Juancito Véloz y otros.

Después de esa situación le tocó conocer a sus compañeros. “En el vestuario me presentan a todos y cuando estábamos saliendo al campo de juego me dicen ‘después de la práctica hay un asado y vamos a hablar con los muchachos’. Ya estaba terminando el asado y nos quedamos unos pocos y me comentaron que se habían enterado por la tele que ya había firmado el contrato. Me preguntaron si firmé bien, le conté que en San Lorenzo ya tenía un contrato especial y que me lo habían respetado, me lo incrementaron un poco y que solo me faltaba encontrar el departamento”, contó.

“Y uno me dice te doy una idea, podés venirte acá a City Bell. Había algunos muchachos que vivían ahí en la zona. El club era una familia”, destacó.

ALTOS HORNOS ZAPLA

Un equipo que marcó una época, pero que por distintos motivos desapareció de los primeros planos. “Ahí me sucedió algo muy especial. Jugamos contra River, lo marqué al Beto Alonso, el Gráfico me dio 10 puntos. Pero que pasaba, en la tribuna junto a los militares estaba la gente de España que habían ido a ver al Beto Alonso, pero me vieron más a mi. Fueron al estuario y le dijeron a Yudica y a los directivos que les interesaba el 5, y el presidente le dijo que era patrimonio del club”.

“Esa palabra yo no le di mucha importancia por que no tenía representante. Era el primer torne que disputamos. Ahí me dijeron Beto las oportunidades las vas a tener siempre, pero si el presidente no quiere significa que es especial”, recordó.

“Ahora pienso que si era especial como no pedía algo. En ese momento a los militares les daban viviendas, autos, con todas las comodidades y yo me lamenté de no pedir algo así si era patrimonio. Al año siguiente los militares se fueron y se acabó el ingreso económico”, sostuvo.

FRENTE A GRANDES DEL FÚTBOL ARGENTINO

En su paso por el fútbol de primera división, Baigorria le tocó enfrentarse a grandes futbolistas. “Bocchini era más hábil y punzante. En cambio Alonso era hábil pero salía mucho hacia los laterales, cosa que a mí me complicaba mucho. Porque un tipo que te gambetea y que se va al otro lado de frente es complicado. En cambio, el que te gambetea y se va para los costados te da dos oportunidades”, destacó.

Asimismo, resaltó la figura y el juego de Daniel Valencia. “Era habilidoso en todo sentido. Yo le pegaba a Daniel y jamás me trató mal. Recuerdo un partido en cancha de Gimnasia (en Jujuy), ganamos 3 a 2 con dos goles míos y no lo dejé moverse a Daniel. A la salida Valencia me estaba esperando para ir a carnavalear. Era un gran tipo”, contó Beto.

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