Peluca, como lo apodaron desde chico, empezó en Premini y desde ahí hizo todo el recorrido hasta jugar en la primera. Toda su carrera la hizo defendiendo los colores del Verde. Hoy es un referente y apasionado colaborador del básquet y de la institución paranaense. Un emblema que sigue transmitiendo el sentido de pertenencia a su club.
"El básquet me sigue relacionando con distintas personas, el club también por eso es que participo y colaboro con Ciclista. La vida deportiva, que gracias a dios nos dieron nuestros viejos y la libertad para poder elegir, me llevó a un lugar por coincidencia del que nunca más deje de ir", contó Peluca.
Es el hijo menor de la familia, "el protegido, el mamengo". "Mis viejos nos llevaron, a mi hermano y a mí a jugar al fútbol en Atlético Paraná, del cual soy hincha. A mi hermano mucho no le gustó, porque le pegaban y después fuimos al club Ciclista que quedaba cerca de nuestra casa". Hoy sigue ligado al básquet en el club de sus amores pero al mismo tiempo desarrolla su profesión como viajante del del rubro herrajes, labor que empezó hace varios años y cómo empleo heredado de su padre. "Me conecté vía el básquet con Norberto Jori y con su hijo, que hoy es mi jefe".
En su casa no había antecedentes basquetbolísticos y él, junto a su hermano, fueron los pioneros en la disciplina. "Mis padres no me llevaron a básquet, pasó que donde iba mi hermano, iba yo. Con 6 años empecé en el club e hicimos los mismos amigos porque no había chicos de mi edad, era como la mascota, el protegido de todos. Y pasé a ser el protegido de Bochi Sonalion, una eminencia de Ciclista. Las hijas de él me apodaron Peluca, por mi pelo", recordó.
Pablo Forzani integró una camada de deportistas que puso en el primer plano deportivo al Club Ciclista en la primera división. "Nosotros en ses momento lo aceptamos como tal, a ese tema de las transferencias. Nuestra camada siempre miramos al pasado y ese pasado era bueno (del 66 al 91) donde hubo muy buenos planteles que lo opacaba Quique Club".
"De chico estuve en la tribuna en el descenso de Ciclista en Universitario, vaya paradoja por que después de muchos años salimos campeones en Universitario. Fue una época dura", contó. Peluca debutó de la mano de Mono Martínez, jugador y entrenador. "Una gran persona con un gran sentimiento de pertenencia. Él fue el que nos enseñó el amor por el club".
La falta de un referente actual en el básquet local es una falencia que nota Forzani a nivel general y en todas las instituciones. "Particularmente Ciclista se ha encargado que eso no suceda, hoy en día siempre hubo referentes. Los hermanos Gracias, los hermanos Armando, son chicos que nosotros los criamos. De todos esos ídolos con los que compartí siempre algo aprendía", sostuvo.
Dejar de ser jugador y pasar a otro rol personal y en la institución fue una decisión personal. "Me sentía cómodo por eso decidí quedarme en el club. Toda mi vida jugué en Ciclista, nunca pensé en ponerme otra camiseta", señaló.
¿QUÉ ES CICLISTA?
Peluca definió a Ciclista con una simple frase: "Es el beso de tu mamá".
Es el sentimiento del abrazo, de la contención, es un lugar de encuentro a donde uno fue feliz y lo sigue siendo. Yo siento mucho más el ser hincha de Ciclista, que haber sido jugador de Ciclista. Disfruto mucho más de los títulos que ha ganado el club siendo hincha en las tribunas, que haber jugado. Después fui un gran representante. Ser hincha no tiene precio".
"Fue un recorrido muy feliz. Tuve una infancia hermosa, con una familia tremenda. Después tuvimos la desgracia de mamá, pero siempre fue un elemento motivante en la parte deportiva y también para el club porque fue una mujer que ayudó muchísimo", recordó Forzani. "La construcción de familia es gracias a papá y mamá. Sin saber de básquet, pero sí sabían de pasiones. Yo soy el producto de eso, y de mis hermanos porque ellos me protegieron", sostuvo.
Ese camino del básquet dentro de una cancha la continúan sus hijos. "Es la continuidad, el orgullo de que las cosas las hice bien o eso creo. Lo puedo decir y trasladar con amor, pertenencia y sin egoísmo. Lo que hago con ellos es marcarles el camino, en el cual están. Eso me pone más orgulloso", comentó.
Y valoró: "Mis hijos van al club y los llaman por su nombre. Eso es parte de una construcción de años en la institución, la gente grande y los chicos lo llaman por su nombre. Es la familia del club donde todos nos conocemos y mantenemos la pertenencia. Todavía tenemos a nuestros Negro Bogado, a Enzo Passadore,y nos da mucho orgullo".
"Es más, por ahí nuestra generación, y no por egoísmo, creemos que podemos trasladar para seguir agrandando. Los chicos que están hoy en Ciclista siguen agrandando la historia y ese es el trabajo de multiplicar", señaló Peluca.