Con un título bajo el brazo, Zilli le dice adiós al básquet tras una gran carrera

Llegó a Paraná a estudiar luego de abandonar el fútbol (era arquero de Colón). Encontró en el básquet pasión y profesión. Jugó en distintos clubes argentinos. En Paraná, ciudad que adoptó, pasó por Echagüe, Sionista, Olimpia y Paracao.

Alejandro Zilli anunció su retiro del básquet tras más de 23 años de trayectoria que tuvo su recorrido en distintos equipos argentinos. El santafesino, paranaense por adopción, se consagró campeón del PreFederal 2022 con Paracao, lo que fue su último torneo como deportista. Ahora buscará encarar su nueva etapa como entrenador. El pívot repasó su carrera que lo llevó a vestir distintas camisetas y jugar en varias divisionales argentinas.

"Ya es una decisión tomada y muy pensada, si bien se va a extrañar el vestuario y competir en una cancha. Creo que ya es el momento porque no quiero robarle minutos en cancha o dinero a nadie por nombre o apellido. Los minutos que gané fue porque hice las cosas bien y estoy a la par de los chicos. Además me quiero ir bien, sin lesiones y pudiendo cumplir al 100% con el equipo", remarcó Zilli.

Asimismo, es consciente en que esta decisión fue todo un proceso de varios años priorizando su vida personal. "Se van dando ciertas situaciones. Cuando decidí no jugar más Liga Nacional e ir a Unión en el Torneo Nacional de Ascenso ahí se dio el primer paso de querer dormir en mi casa con mi nena todas las noches".

"Después de la pandemia, que volví a jugar decía en casa que me iba a jugar y mi hija ya me preguntaba a dónde iba y cuánto tiempo. Eso ya era un aviso para ir asimilando todo. Hay prioridades, durante un largo proceso me acompañaron y ya era momento de estar con mi familia", recordó.

“Obviamente quiero estar, jugar un Federal, un provincial porque me gusta, la paso bien, me siento competitivo pero quiero estar acá toda la noche, llevarla a la escuela", remarcó el basquetbolista de 40 años.

Echagüe, Sionista, Libertad, Estudiantes de Concordia, Instituto, Hispano Americano, Salta Basket, Unión, Olimpia y Paracao. Esos fueron los clubes para los que jugó el pívot a lo largo de 23 años de actividad.

La dedicación plena al básquet le hizo perder eventos importantes de familiares y amistades. “Se pierden muchas cosas y otras tantas se ganan, hay que saber llevarla en su momento. Hay que saber equilibrar si no se puede estar en una ocasión hay que buscar la vuelta para estar en otro momento, eso le hace bien a un jugador”.

“Si vos dejás todo por algo, me parece que dejas de vivir y no es lindo. Gracias a dios pude equilibrar eso, no se si fue de la mejor manera, pero siempre intenté estar, intenté mantener una balanza plana. Es el estilo de vida que elegí y siempre conté con el apoyo de la familia”, destacó el chino.

A los 17 años inició a pleno la práctica basquetbolista, pero sus inicios deportivos también estuvieron ligados al fútbol. “Me apasionaba el arco, mi viejo fue arquero y hasta yo me consideraba mejor arquero que basquetbolista”, contó Zilli que tenía como referente a Germán “Mono” Burgos.

Por unos años, el santafesino practicó simultáneamente ambas disciplinas: básquet en San Justino y fútbol en Colón. “Tenía amigos en todos lados. Era raro estar en ambos clubes porque cuando iba a los clásicos de básquet no cantaba porque después tenía que estar con los otros”, contó con gracia.

Tras terminar la secundaria comenzó a estudiar Ciencias Económicas en UNER y recaló en Echagüe reclutado por Silvio Santander. “Mi viejo me dio el visto bueno pero me dijo que también estudie. Así fue que estuve un año más atajando en Colón, porque no me daban el pase. Me dijeron de meterle al fútbol pero dije que no jugaba más porque estaba cansado, era un ambiente difícil que en el básquet no se da”, recordó

“En Paraná fue otro ambiente, sentí que estaba en mi casa y nunca más me fui. Me dieron casa y comida, empecé a depender menos de mi viejo y como que el estudio iba a la par y empecé a probar por ahí”, señaló el jugador que hizo toda su trayectoria en distintas divisionales del básquet argentino.

“Hubo ofertas para ir a otros lados, pero siempre decidí lo deportivo y estar cerca de la familia. Siempre prioricé eso de estar cómodo y ser feliz antes que unos pesos más”, manifestó.

En la temporada 2008-09, Zilli fue contratado por Libertad de Sunchales, donde obtuvo una experiencia muy enriquecedora. “Fue muy charlado con Benjo y Sebastián Svetliza que decidí ir no por estar incómodo en Sionista, sino porque estaba Julio Lamas y en la experiencia de un jugador no le podés decir que no a una experiencia así”.

“Aprendí un millón de cosas, cosas de vida de Julio que además de un estratega tiene muy en claro lo que es un jugador de básquet y que no es solo un jugador, sino también una persona”, recordó Zilli que conformó el plantel de los sunchalenses en Liga Nacional .

EVOLUCIÓN DEL BÁSQUET

Más de la mitad de su vida estuvo involucrado en el deporte de la pelota naranja y vivió la transformación que se ha sucedido por cuestiones deportivas y extradeportivas que atraviesa la Argentina.

“Hoy se juega distinto. Cambió mucho, en Liga Nacional ya no se ve el 5 de poste bajo, se juega mucho desde la línea de 3 que es algo que pareciera nuevo pero Sergio Hernández ya jugaba así, fue de los primeros equipos que se llenó de jugadores tiradores en este juego moderno. Me gusta y creo que hay que adaptarse. No es que lo de antes era mejor, pero no en todas las competencias se puede desarrollar ese básquet”, destacó el Chino.

“Tampoco se puede obligar a que todos jueguen así, sobre todo a los más chicos que no tienen doble turno de entrenamiento, es en base al material que uno tiene y puede. Hace cinco años atrás San Lorenzo ganaba todo porque se llenaba de tiradores y jugaba ese básquet y no todos los equipos lo podían hacer”.

Las temporadas donde estuvo Zilli fueron las de mayor crecimiento de la Liga Nacional, con jugadores que estaban en pleno proceso formativo y hoy son las figuras y representantes argentinos en la selección y en competencias de alto nivel. “En ese momento tenía mucho prestigio, sobre todo porque venían extranjeros con paso en NBA o Europa que hasta les convenía económicamente jugar acá. Eso hoy no existe, muchos chicos de nivel se van a jugar al extranjero porque lo económico pesa. En charlas con compañeros de esa época es cuando dimensionamos donde estuvimos”.

“Ahora es distinto desde que se abrió el mercado libre de extranjeros, con la llegada de jugadores que no tienen el nivel para potenciar a los nacionales. Esi implicaba que los locales necesitan asentarse unos años y eso conlleva un desborde económico para las instituciones”, destacó.

“Toda la Generación Dorada jugó acá y después se fue a Europa, pasaron esos pasos previos y entonces necesitábamos de eso. Hoy como no se puede traer extranjeros aparecen chicos que están unos años y se van a Europa a levantar su nivel. Considero que la Liga Nacional necesita un par de años para que los chicos se desarrollen y puedan jugar”, señaló el pívot.

SIONISTA

Su mejor época fue en la temporada 2010 con Sionista llegando a la semifinales de Liga ante Antenas de Córdoba. “Desde el primer partido sentí eso de que no nos ganaba nadie, que éramos un equipo durísimo. Con eso empezas a inflar el pecho y te vas para arriba, es algo que se siente en el día a día”.

“El nombre propio de los jugadores, los titulares y suplentes, que también eran un equipo de liga, era un equipazo. Javier Martínez era un líder, que yo siendo más chico no entendía esa exigencia, pero pasado los años entendí que el loco era el mejor, llevaba a cada uno a su límite, interpretaba que si no dabas más él se daba cuenta, y cuando el loco no estaba bien físicamente sacaba algo de la galera”, recordó Zilli.

“El salto de calidad fue en San Nicolás, ahí maduramos. Es como que en la fase esperábamos hacer playoff, nos habíamos quedado con la espina del año anterior. En playoffs fuimos con autoridad y ganamos todo de visitante, el equipo esperó el momento para tener revancha”.

POST RETIRO

Zilli dejará la actividad deportiva aunque su intención es mantenerse vinculado al básquet mediante la conducción técnica.

"Tengo ganas de meterme a dirigir, me preparé para eso, tengo el Eneba 3. Me interesan más las categorías dónde pueda aplicar y enseñar lo táctico", sostuvo.

"Siempre pensé que para las formativas U13 o U15 por ahí es más importante que sea un profe alguien que lo traiga al juego al chico y lo táctico a la par acompañando con fundamento. Por eso me interesan categorías más grandes para aplicar lo táctico. Es lo que siento y lo que me gusta, enseñar los fundamentos", remarcó Ale.

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