Javier Saviola tuvo su momento con la Selección Argentina que comenzó en las divisiones inferiores, en competencias sudamericanas e internacionales y con la mayor que debutó con 18 años. Fue campeón del mundo con la Sub-20 en 2001, donde hizo el gol de la final y fue el mejor jugador del mundial.
También formó parte del equipo de la Copa América 2004, campeón olímpico en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, Copa Confederaciones 2005 y Copa Mundial de Fútbol de 2006, su carrera con la selección terminó en 2009.
En ocasión de disputar un partido solidario en Entre Ríos en ayuda a la Asociación Alguien como Yo FQ", habló con El Pelotazo respecto del Mundial de Qatar 2022. El exdelantero sostuvo: “Vivimos un Mundial que no creo que se pueda volver a repetir por toda la alegría, la euforia, la tristeza por el primer partido y por cómo se dio todo hasta la final, que fue para el infarto. Sufrí a la par de mis compañeros del Cuerpo Técnico de la selección, porque sé cómo se vive y cómo lo viven ellos”.
“El jugador siente todo eso y esto fue producto de todo eso del jugador sintiéndose hincha, la gente siendo parte del jugador. Fue esa unión que siempre lleva a lograr cosas importantes, una alegría que la gente argentina necesitaba”, destacó.
Sobre Messi y su actuación en el Mundial, Saviola aseguro que “no se puede decir nada más de todo lo que se ha dicho. Las palabras que utilicemos nos vamos a quedar cortos. Es un fuera de serie metido entre los mejores de la historia del fútbol”.
“Con 35 años nos sigue maravillando con su fútbol, nos sigue regalando cosas importantes. Hay que estar felices como argentinos por haber tenido al Diego y a Leo que nos han regalado momentos únicos y ricos como lo es el fútbol argentino. Sinceramente feliz de todo eso”, manifestó Javier.
Su formación la desarrolló desde niño en River, atravesando las distintas inferiores hasta que debutó a los 16 años. Y sus grandes actuaciones a tan corta edad en River y en la Sub-20 de la Selección Argentina le permitieron ser visto por el Barcelona de España. Fue vendido a sus 19 años en una de las compras más caras por ese entonces del club catalán.
Pese a haber tenido buenas temporadas, pero esas cosas del fútbol fue cedido por algunas temporadas a distintos clubes europeos. Regresó al Barcelona durante 2006 y un año más tarde, sin espacio en el equipo, fue transferido al Real Madrid.
Vestir ambas camisetas “fue algo único”. “Haber estado en los dos mejores equipos del mundo, lo que significan con su historia es una sensación única. Feliz y orgulloso de la carrera cómo se fue dando”, aseguró El Conejito.
Su habilidad, estatura y rapidez lo convertían en un delantero distinto, pero más de una vez tocó enfrentar a defensores difíciles de pasar. Uno de esos escollos fue el cordobés Víctor Sotomayor, en Vélez, el Patrón Bermúdez o Samuel en Boca. “Ahí no había VAR, te pegaban y no pasaba nada. Pero antes se jugaba más fuerte, los defensores se hacían respetar aunque después había mucho respeto entre nosotros afuera de la cancha”, recordó el exfutbolista de 41 años.
AL HINCHA DE RIVER
Haberse formado y estado en River Plate durante tantos años, el club millonario se convirtió en su segunda casa. “Siempre va a estar en mi corazón al igual que los hinchas”, señaló el exdelantero que se retiró de la actividad justamente con la banda roja en 2015.
Sobre los hinchas además remarcó que junto a ellos “crecí y sentí siempre cariño durante mucho tiempo. Solo tengo palabras de agradecimiento hacia ellos”.