La cita ecuménica tendrá lugar en la ciudad de Paraná del 15 al 23 de abril en el Estadio Mundialista Nafaldo Cargnel y en la cancha del Club Atlético Estudiantes. Convocará a los 12 mejores equipos de la divisional y mostrará a las promesas del sóftbol.
“No falta nada para este torneo que preparamos entrenando durante cuatro años. Con ansias pero con tranquilidad esperando el primer partido”, sostuvo Alan Pecker, el capitán del Sub-23 y uno de los tres jugadores que integran el selectivo de mayores junto con Gian Scialacomo y Luciano Retamar.
Por su parte, Kevin Bolzan recordó que este Mundial estaba programado para 2021 pero por la pandemia se corrieron las fechas por lo que habrá jugadores Sub-25 “la idea de la Confederación Mundial era mantener esos jugadores que se venían preparando. Entonces este sería un torneo de mayores”.
“Habrá muchas caras nuevas. En el de mayores no pasa mucho eso porque se conocen y los tapados son muy pocos. Así pasó con Australia que tuvo un lanzador joven que no conocíamos y fue la revelación del torneo”, contó.
“Pero este es el primer mundial de la categoría, que se creó en el 2019, y uno no tiene mucha noción de los jugadores salvo los que se han visto en mundiales juveniles. Nosotros estamos muy expectantes en los partidos previos a ver qué es lo que tiene cada equipo porque no hemos podido ver ningún torneo, no pudimos scoutear a los rivales y demás, eso lo vamos a hacer cuando lleguen acá”.
Argentina comparte el Grupo A con Australia, República Checa, México, Sudáfrica y Singapur. Mientras que el Grupo B lo integran Canadá, Japón, Nueva Zelanda, Venezuela, Israel y un equipo que representará a la WBSC.
“Los equipos fuertes van a ser Japón, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, junto con nosotros obviamente, pero puede haber sorpresas como las hubo hace poquito en el torneo de mayores”, remarcó Bolzan.
“Presión creo que no va a haber, a lo sumo en el primer partido pero jugando con gente a favor será mucho mejor. No es fácil jugar de local pero si es más lindo”, manifestó Alan.
El Estadio Nafaldo Cargnel será sede de su segunda Copa Mundial, con el antecedente favorable del Mundial de Sóftbol Masculino Junior 2012 donde Argentina conquistó su primer título a nivel selecciones.
“Es lindo jugar en casa con nuestra gente. Somos la capital del sóftbol y ver este tipo de eventos en la ciudad es raro porque normalmente se hacen en Buenos Aires y poder tenerlo cerca y ver un deportque es un poco raro pero con pasión y emoción”, destacó el entrenador.
En cuanto a candidatos cada uno dio su punto de vista.“Australia, Nueva Zelanda, Chequia y México. La verdad es que son todos iguales, pero nosotros vamos a ganar, tenemos confianza”, sostuvo Pecker. Por su parte, Bolzan dijo: “Son 12 equipos, cuatro son de un nivel un poco inferior pero puede ganar cualquiera”.
CAPITAL NACIONAL DEL SÓFTBOL
Paraná es considerada la capital nacional del sóftbol por su aporte continúo de grandes jugadores que han triunfado en la selección y a nivel internacional. El despegue se puede decir que fue con el Panamericano 1995, donde el actual head coach con 10 años fue un ballboys
“Tengo gratos momentos con el Panamericano donde estuve con muchos de mis compañeros de equipo como ayudante de los equipos, jugábamos ahí al lado, no conocíamos a nadie pero mantengo muy lindo recuerdos de eso”, contó Kevin.
Y el Mundial Juvenil de 2012 fue uno de los puntos claves para el crecimiento de la práctica deportiva, que fue decreciendo un poco hasta explotar nuevamente con la obtención del título mundial de mayores en 2019.
“El evento mundial del 2012 quedó como una cola de muchos chicos que vinieron acá y querían empezar a jugar. Y me parece que ahora podemos aprovechar este impulso nuevamente como para seguir metiendo sobre todo en las escuelas y demás. Parece un deporte difícil pero los chicos se enganchan mucho, les gusta y es interesante”.
Y la ciudad no puede ser capital nacional del sóftbol sin tener un estadio a la altura de las circunstancias como lo es el Estadio Mundialista Nafaldo Cargnel. “Significa casi toda mi vida. Empecé a jugar desde muy chico, mi papá jugaba, mi mamá jugaba, después compartí un equipo de selección nacional, yo era jugador, mi papá fue entrenador, después me convertí en entrenador, ahora entrenador en jefe. Es mucho tiempo acá”, destacó Kevin Bolsan.
EL CAPITÁN
Alan Pecker nació en San Salvador, a los 3 años se fue a Villa Clara y a los 11 se radicó definitivamente en Paraná. El sóftbol llegó a su vida con tan solo 4 años y a los 11 lo convirtió en su pasión.
Alan adoptó el sóftbol como su forma de vida con dedicación al 100%. "Vivo el día a día, por ahora no pienso en un futuro ligado al deporte. Mi vida es jugar todo el día al sóftbol", reconoció el deportista que comenzó desde cero ni siquiera teniendo un familiar o ser querido que haya practicado la disciplina.
"No hay antecedentes en mi familia. Empecé, yo creo que por mi vieja, por Juan Figueroa y Cristian Fernández, ellos fueron mis entrenadores de chico", contó.
"Es un jugador extraordinario, fuera de serie, distinto, tiene virtudes que en pocos deportes se ven, extremadamente rápido, fuerte, muy ágil, resuelve. Básicamente es como Messi, resuelve situaciones en tiempos que ningún otro puede", elogió Kevin Bolsan.
Además "es decidido, es enfocado. Es una persona que respira sóftbol todo el tiempo. Piensa en el aquí y ahora, no en el momento que está lejos, está de retirarse o de pensar en otra cosa, me parece que tiene para años", remarcó el entrenador.
A lo que Alan reconoció el laburo del paranaense y su impronta hacia el equipo. Más allá de ser un buen entrenador, es muy buena persona. Ya ha hecho muchos cambios que le sirven a él y sobre todo al equipo", destacó Pecker.
Años de entrenamiento y roce en competencias lo ubican hoy como una de las promesas y el futuro del sóftbol argentino. Este mundial en la capital entrerriana es algo impensado para Pecker desde el momento que fue scauteado en Villa Clara. “Tenía 13 años, era muy chico y fui a jugar como si fuese un día más. Nunca imaginé venir a Paraná, seguir entrenando y estar en la selección. La verdad nunca imaginé llegar hasta acá”
“Villa Clara tenía unos grandes profesores que desarrollaron muy bien el deporte y fueron muy, muy fuertes en las categorías preinfantil-infantil, casi nadie podía ganarles a ellos, era impresionante. Y sacaron buenos jugadores, como es Alan Pecker”, valoró Kevin Bolsan.
En la mayor Pecker usa el dorsal 59, un número que no tiene mucha representación para el sansalvadoreño, pero para el equipo ya es cábala, sobre todo en la mayor. “La primera vez que entré a la selección, mi número era el 23. Y después en el trecho que jugamos el mundial 2014 en Canadá, yo dejé un año de jugar en el 2015, por razones personales, volví ahí me dieron el 59, y ahora quería tener el 23 devueltas porque es juvenil y se ve que hubo un problema ahí”, contó con gracias y su entrenador añadió: “Con el 59 rinde bien, somos medios cabuleros”.
UN DEPORTE CON AMOR PROPIO
El sóftbol, como tantos otros deportes, es amateur lo que implica que los jugadores además tienen que contar con un trabajo para subsistir y también solventar la práctica deportiva. En este sentido, muchos de los jugadores seleccionados en la mayor son becados por el Enard y la Secretaría de Deportes de la Nación. “Estos entes apoyan a las mayores, no es que uno pueda vivir con eso pero ayuda un poco a solventar gastos. No se puede vivir completamente del sóftbol porque es completamente amateur”.
“La mayoría tiene alguna actividad extra acá, ni los que van a jugar a Estados Unidos pueden vivir con eso. Y llegar a la profesionalización requiere una base más grande, por ejemplo el sóftbol es profesional en femenino y el béisbol en masculino, que son los dos que entran en los Juegos Olímpicos”, sostuvo Bolsan.
Además de la cuestión económica, el sóftbol también sufre la sangría de la etapa escolar a la etapa universitaria o laboral. “No somos un deporte tan popular como otros, entonces nuestra base de jugadores es mucho menor que la que puede tener el rugby, fútbol o básquet, entonces cuando pasa eso nos limita un poco porque la merma de jugadores es importante. pero los que vienen tratamos de acomodarlos como podemos y nos adaptamos con lo que hay”.
CLAVES DEL SÓFTBOL
¿Qué es más importante dentro de un equipo para el criterio del capitán? “El catcher tiene que ser clave. Para mí todas las piezas son importantes, ninguna por encima de la otra. Somos nueve en la cancha y si te falta un jugador, no es lo mismo”, destacó Pecker.
El softbol involucra a 9 jugadores en el diamante turnados en lo que sería ataque y defensa por lo que hay jugadores específicos para cada momento. “Está muy dividido lo que sería el ataque y la defensa, pero un jugador de mucha relevancia para mi es el lanzador. Porque impide o pueden frenar ataques muy buenos. Entonces, la defensa muy, muy buena la pone generalmente el lanzador” explicó Bolsan.
¿Hay estilos de entrenadores dentro del softball diferenciados en cuanto a estrategia, táctica? “Me parece que los entrenadores que por ahí más imponemos estilos de juego somos los sudamericanos o asiáticos. Son por ahí los que modifican un poco la estructura del deporte, como que intentan romper reglas o forzar ciertas jugadas”.
“Este deporte es muy estratégico ofensiva y defensivamente. Hay algunos entrenadores que dejan como más libertad en tomar decisiones en el accionar de los jugadores entonces rara vez mandan alguna jugada. Nosotros somos mucho más activos en eso, evaluamos las deficiencias del equipo y vemos cuál es el momento justo para hacer la jugada y presionamos mucho para que cometan errores”, sostuvo el head coach.
"Esa es la idea, la esencia del juego de Argentina. Por eso tenemos jugadores rápidos, juegan muy, muy rápido. Entonces, ponemos todo el tiempo en presión al rival para que haga el error", comentó.
Las características de cada jugador también se trabajan en el entrenamiento táctico y además físico, un aspecto más que importante en la práctica deportiva en la actualidad.
"Hace 10 años era un complemento que lo hacían algunos y otros no. Hoy es una parte fundamental para nosotros. A partir del 2010, Julio Gamarci y demás, cuando entran en un proceso juvenil le dieron una importancia muy grande. Ahí me sumaron como entrenador preparador físico para el Mundial 2014, me especializaba en la fuerza y velocidad", sostuvo Bolsan.
“Fue uno de los equipos que más duro entrenó la parte física y hoy se ven los resultados de todo ese trabajo. Y a partir de ahí se entiende que es una parte muy importante que compensa algunas deficiencias”, remarcó.
Si bien es un deporte muy preciso “son centésimas de segundos que pueden hacer que el rival tire mal la pelota. Es muy preciso y debes mantener la precisión durante todo el juego, la parte física, como todo el deporte, es muy importante, si bien no tiene tanta relevancia en cuestiones de fondo que se pueden apreciar en una jugada muy explosiva, muy corta".
Después están los aspectos técnicos a la hora de lanzar, batear o agarrarla que cada uno le impone su impronta. Los softbolistas coincidieron que el bateo es uno de los gestos más difíciles. "O sea tenés que pegarle a una pelota con bate y si va un centímetro arriba o abajo la pelota no sale en línea", comentó Bolzan.
Aunque también están las "canchereadas" como agarrarlas con una mano, "en un toque, levantarla con una mano, tirarla la primera", destacó Alan o tirarla con el guante "que es más característico de los equipos centroamericanos, que nacen con el guante básicamente", acotó Kevin.