Surgieron deportivamente del Atlético Echagüe Club, la segunda casa, pero su carrera se vio marcada por las buenas campañas en Sionista. Fuera del parqué David y Alberto incursionaron en el pedestrismo donde encontraron otra pasión. Fuera del deporte hace varios años iniciaron una cadena de comercios de venta de indumentaria.
"Empezamos en iniciación en la escuelita deportiva y Cacho Maffei le dijo a nuestra madre que teníamos que jugar al básquet", contó David, el mayor de los hermanos.
"Nosotros nos criamos en Echagüe y ahí el deporte nos dio de todo. Nos enseñó valores, te inculca muchas cosas, como solidaridad, respeto, que se con el tiempo se trasladan a todos los ámbitos. Te enseña a desarrollarte y crecer como persona. El básquet como cualquier otro deporte en equipo es un pilar fundamental para el desarrollo del ser humano", destacó Beto.
Uno cuando empieza a recordar esos momentos de inicio en el deporte es muy lindo. Hay momentos nítidos que nunca me voy a olvidar sostuvo David que en su momento apostó por ser profesional.
"LLegué a un punto de mi carrea donde tuve un par de lesiones, de rodilla, donde nunca pude volver a sentirme bien, la rodilla no quedó del todo bien, igualmente puedo hacer deporte hoy, pero sabía que lo mio tenía un techo", señaló David.
"Fue un proceso después de la lesión pero lo tomé natural. Fue parte de un proceso que se dio en Sionista disputando Liga B y TNA. En Liga B tenía minutos acotados y en TNA sabía que podía no continuar, algo que me lo dio a entender la experiencia en cancha. Además justo se da que iniciamos con la parte comercial de nuestras vidas y fue un cambio que costó, por que el basquet es una pasión, pero por suerte en la transición pude mantener viva la adrenalina". El ala pivot reconoció que su mejor desempeño lo tuvo en Echagüe.
"Además por mi posición de ala pivot, tenía limitante con la altura y me costó un poco de llegar a ser un buen alero. Yo creo que hay que trabajar con criterio, cosa que también depende del entrenador, de visualizar cuál es la condición real. Pablo Columba en TNA me indicó que no podía jugar en este puesto en esa categoría, yo en ese momento fui a Talleres para seguir jugando en el Equipo de la Ciudad", sostuvo David.
Por su parte, Beto manifestó que su hermano fue uno de sus referentes sobre todo en la etapa en el AEC. "Después cuando nos fuimos a Sionista compartimos cancha", contó. "El deporte en general siempre me gustó, pasé por mucho equipos de básquet. Un deporte que siempre me gustó pero nunca pensé en hacerlo profesionalmente. Llegué hasta donde más pude, como en todo lo que hago siempre doy lo mejor de mi", manifestó.
PARTE DE LA HISTORIA DE SIONISTA
Los hermanos Ortenzi formaron parte de los equipos que marcarían historia en el básquet paranaense y entrerriano llevando a Sionista a las grandes competencias a nivel nacional e internacional (desde Liga Paranaense a Liga Sudamericana).
David valoró el equipo deportivo y humano que se conformaron, y a su vez destacó la complementación que había también del cuerpo técnico y dirigencia "estaba todo bien organizado y es algo que se fue dando de manera natural con un gran trabajo detrás", comentó David.
"Fue una experiencia hermosa donde compartimos muchísimo. Liga C, Liga B, Provincial, TNA, fue un proceso fantástico donde todos los años fueron agregando piezas fundamentales para que eso pase", añadió David Ortenzi.
EXPERIENCIA EN EL BÁSQUET ESTADOUNIDENSE
Con el acompañamiento de Cottonaro (entrenador en Santa Paula de Galvéz), y el apoyo del Atlético Echagüe Club mediante el manejo de una cantina en un recital de Fito Paez, invitó a Ortenzi y otro grupos de chicos a viajar a Estados Unidos y capacitarse en el campus de Bobby Knight en Indianapolis. "Ahí te perfeccionaban y también lo usaban para reclutar. Fue un aprendizaje hermoso, después lo que uno pueda llevar a la cancha es otra cosa. Entrenábamos 6 horas por día donde haciamos dribbling, tiro y distintas técnicas", contó David
"En una oportunidad nos reclutaron y nos llevaron a un partido contra universitarios. Ahí te das cuenta la diferencia física que hay, teníamos la misma edad, pero había una diferencia abismal", recordó.
JUGAR EN FAMILIA
"El compromiso era el mismo que con el resto del equipo. La mayor parte del plantel era profesionales, nuestro sueldo era muy inferior pero servía igual, pero el compromiso era el mismo. No compartimos posición, él si tenía más protagonismo, pero desde mi lado siempre di lo mejor de mi y sumar para el equipo. Lo tomé con el compromiso que ameritaba la situación", reconoció Beto.
Tras dejar el básquet se dedicó a la parte comercial y además incursionó en el pedestrismo. "Empecé a correr algunas carreras de larga distancia, 21K, 42k y después me enganché con el triatlón. Tuve algunas competencias internacionalmente, hice algunas medias distancias. Locuras que uno hace de joven cuando no tiene hijos", sostuvo Beto Ortenzi.
En su caso, David postbásquet hizo carrera de calle hasta que con su hermana incursionó en carrera de montaña. En una carrera conoció a un paranaense que lo sumó a un grupo de corredores y desde ese entonces nunca más lo dejó. "Sigo corriendo pero lo hago de forma recreativa", sostuvo.
LOS PELADOS DE LA PEATONAL
Hace más de una década, los Ortenzi comenzaron su etapa de comerciante con la venta de indumentaria masculina, siguiendo el negocio familiar que iniciaron sus padres. “Se fue dando todo porque mis viejos empezaron con los locales en el 97 en calle Alem, después se sumó David y al tiempo me sumé a todo eso. Con el tiempo fuimos recibiendo, nos ubicamos en la peatonal y nos posicionamos de a poco”, señaló Beto.
“Fue todo un aprendizaje, fueron horas y horas de ruta. Le pusimos mucho sacrificio como todo emprendimiento que se empieza desde abajo. Además es un aprendizaje de vida. Hoy, si bien es difícil, seguimos estando”, contó David.
"Los viejos son el ejemplo nuestro, todo lo que hemos logrado es gracias al sacrificio diario para que no nos falte nada. Agradecido por todo lo que nos han dado al igual que nuestra hermana que hoy es un gran profesional en lo que hace (nutricionista)", señaló Beto.
"Mi viejo trabajaba mucho y no nos podía acompañar mucho en el deportes donde nosotros vivíamos prácticamente en el club. Comíamos, nos íbamos a jugar al patio de casa y de ahí nos íbamos al club hasta las 8 de la noche. Así fue toda nuestra infancia", contó David.
"Los viejos son el ejemplo nuestro, todo lo que hemos logrado es gracias al sacrificio diario para que no nos falte nada. Agradecido por todo lo que nos han dado al igual que nuestra hermana que hoy es un gran profesional en lo que hace (nutricionista)", señaló Beto.
"Tenemos muchos recuerdos de nuestra infancia, de las previas de los partidos que eran muy competitivos. Fue un camino hermoso, sin cosas por reprochar", reconocieron los hermanos.
Cada uno formó su familia y están continuamente alentando su desarrollo y acompañando, como el caso de los hijos deportistas. "Gracias a dios tenemos la posibilidad de acompañarlos, aconsejarlos y guiarlos. Le encanta el básquet a mi hijo que juega al básquet en Rowing. Lo que más quiero es que se crie como lo hicimos nosotros", manifestó Beto. Y esa pasión por el básquet la siguen compartiendo en familia por que entre primos suelen jugar juntos.
"Es parecida la diferencia de edad entre ellos como la que teníamos nosotros", contó David.