Un zurdo talentoso que marcó una época en el mediocampo de Unión, el club de su barrio. La familia Zapata, muy futbolera, está muy identificada con el verde donde fueron jugadores, entrenadores y dirigentes. Ferni pudo haber tenido un futuro dentro del deporte, pero lo que él identifica como falta de preparación para ello u otras condiciones para el profesionalismo, lo hicieron elegir otro camino con el estudio y la profesión de Contador.
Al recordar su trayectoria futbolística, Fernando remarcó que el fútbol significa “es identidad, es un poquito los recuerdos, anécdotas, historias, es algo que hablo constantemente con grupos de amigos. Soy un agradecido del fútbol por todas las amistades que me ha dado, por todas estas anécdotas que tengo”.
Ferni viene de una familia crespense muy futbolera. “Todo esto lo empieza mi viejo futbolero y dirigente del club Unión de Crespo, presidente varias veces aunque nunca fue jugador. Fue un dirigente de alma, pasa que vivíamos a media cuadra del club”, contó.
Es el tercer hijo que nació 15 años después que el segundo. “Rubén Modesto y Miguel Ángel son muy futboleros, incluso jugaron en Colón y Central pero dejaron para dedicarse a estudiar. Yo llegué 15 años después y como ellos empezaron a formar su familia desde muy jóven, a mi me empezaron a confundir como si fuese el hermano de mis sobrinos”, reconoció.
“Hoy todos los hijos de ellos también son todos de Unión. Muy arraigados al club todos. Mis hermanos también fueron presidentes del club, técnicos, dirigentes”, comentó.
"Rubén me enseñó a pegarle a la pelota y también un gran dirigente sin duda. Con Miguel jugamos juntos en Sarmiento, que era un infierno. Después fue técnico, siempre fue protagonista en el club, fue campeón y marco una línea de conducta que hasta hoy se respeta", reconoció sobre sus hermanos mayores.
Sus inicios jugando a la pelota se remontan a su niñez y motivado por sus hermanos. “El primer recuerdo que tengo es cuando tenía 7 años que en el entretiempo de los partidos de primera juntaban chicos y nos poníamos a jugar ahí. Después surgen los Gallitos de Crespo que fue una agrupación donde pasamos todos los crespenses”.
Los Gallitos surgieron, como iniciativa de Rubén Zapata entre otras reconocidas familias de la zona, para promover futbolistas que solían ir a jugar luego a Toritos. Tras la disolución de la agrupación, Fernando comenzó a jugar en las infantiles de Unión de Crespo, institución por entonces presidida por su padre. “Algunos chicos se fueron a Cultural, otros a Sarmiento y a Unión. A los 15 años debuté en primera con Vicente Libelli como entrenador”.
Los buenos resultados deportivos y sus cualidades le permitieron probar suerte con el sueño de todo futbolista de ir en busca del profesionalismo. Los destinos lo llevaron a Europa, sin embargo el desarraigo le jugó en contra.
“Siempre uno tiene la expectativa de pensar en el crecimiento dentro del fútbol. Tuve alguna chance en algún momento que me cambió la vida y para bien. Con 20 años salí campeón con Unión y tuve la posibilidad de ir a España por unos meses. Ahí me di cuenta que el fútbol no es solo jugar bien. Hay que tener mucha personalidad, mucha cabeza y la verdad que empecé a extrañar, estuve mal y decidí volverme”, recordó sobre su experiencia en el Linares Fútbol Club de Andalucía.
“Fue una oportunidad que surgió de un día para el otro. Yo estaba estudiando, me fui, me pesaba todo porque la verdad viví cosas que hacen al fútbol profesional y me hizo entender que no estaba para eso. Al volver me enfoqué en la facultad, saqué varias materias por eso me cambió para bien”, comentó Zapata.
Asimismo, contó que tuvo acercamientos con Patronato “pero sentí que ya se me había pasado el tren. Había que entrenar dos veces al día por eso me dediqué a estudiar”.
MULTICAMPEÓN CON UNIÓN
Fernando se dio el lujo de consagrarse campeón en distintos roles. En 1991 como jugador conquistó el primer campeonato de Liga Paranaense para un equipo de la zona de Paraná Campaña. “Gané como jugador, como ayudante de campo y como dirigente”, reconoció.
“Siempre hubo buenos jugadores en Crespo, hubo muy buenos planteles pero creo que en ese momento hubo muchas coincidencias. Los ‘90 fueron increíbles para los tres clubes de la ciudad, Cultural salió campeón en el 96, Unión en el 91, 95 y 97 y cuando era jugador de Sarmiento llegamos a jugar semifinales contra Patronato. Equipos importantes, muy buenos jugadores”, sostuvo Zapata. “Fue la época dorada de Unión porque ganamos los tres títulos, además jugamos dos Torneos del Interior”, contó.
En la actualidad Ferni es dirigente del club Unión habló sobre el presente del fútbol de la región. “No quiero marcar diferencias, pero son competencias distintas. Creo que la Liga Paranaense siempre ha sido muy competitiva. Sin duda se extraña la participación de los clubes de Crespo que son instituciones muy importantes en cuanto a la calidad de planteles y estructuras que tienen”, señaló Zapata.
“En su momento los clubes decidieron salir de Liga Paranaense y jugar en Paraná Campaña. Yo extraño la Liga Paranaense porque cuando jugaba era ir a contra Belgrano o Patronato con 2000 o 3000 personas en la cancha y contra equipos con mucha calidad. Así crecimos jugando porque era muy competitivo. No quiero decir que Paraná Campaña no sea competitiva porque es otro tipo de competencia”, remarcó el actual dirigente.
Asimismo, reconoció que la actualidad económica hoy es un factor importante para el desarrollo deportivo. “Lo sufrimos en 2025 cuando competimos en el Torneo Regional Amateur. Teníamos que jugar hasta dos partido por domingo porque la Liga no corría la fecha y necesitábamos dos planteles, algo muy difícil. Nos pasó en la semifinal contra Sarmiento y además teníamos fecha en el Regional contra Neuquén en Paraná. Era media hora de viaje y llegamos cambiados para poder jugar. Una locura. No responsabilizo a taiga porque son claros antes de arrancar el torneo, pero es difícil porque no se puede jerarquizar el plantel”.
Con la experiencia vivida de hacer el deporte que tanto ama, pero con la responsabilidad de pensar en el futuro, Fernando aporta su granito de arena para aconsejar a las nuevas camadas de futbolistas. “Siempre aconsejo a los más chicos y les digo que hay que estudiar. El fútbol es un complemento, por ahí si tenés la suerte y te toca la varita. Si tenés condiciones, personalidad y cabeza vas a tener la posibilidad”, señaló.
“Viví esa experiencia con Martín (sobrino). Él terminó el secundario, estaba jugando con nosotros el torneo Federal del 97, tuvo una posibilidad de ir a Unión estando decidió a jugar y lo pudo hacer. Hoy yo priorizo tener un estudio universitario, que considero que es todo, es fundamental. Y después surgen las posibilidades. Una cosa no quita a la otra, se puede estudiar y se puede jugar. Después hay que priorizar”, aseguró Fernando que actualmente también ejerce como contador.
“Fue un camino lindo, no me puedo quejar de nada. Por ahí me hubiese gustado apostar un poco más al fútbol, pero no estuve preparado y creo que muchos jugadores entienden de lo que hablo porque hay que tener conducta para entrenar, responsabilidad, cabeza, personalidad y la oportunidad que antes era más difícil”, reconoció.
“Si me tuviera que aconsejar hubiese buscado la oportunidad para dedicarme al fútbol. Es algo que me quedó pendiente pero no me cambia en nada. Estoy sumamente feliz con la familia que tengo, con la profesión, me gusta el fútbol y si no lo estoy practicando soy técnico o dirigente. Siempre ligado al fútbol”, sentenció Fernando.
EL RETORNO DE UN HIJO DE UNIÓN
En febrero de 2025 el fútbol de Paraná Campaña se vio revolucionado con el regreso del crespense Sebastián Prediger, de basta trayectoria por la primera división del fútbol argentino e internacional. Y lo hizo nada menos que al club que lo vio nacer, Unión.
"La llegada fue un antes y un después en el club. La llegada de Sebastián nos motivó a todos. Nosotros veníamos hablando de manera informal del club, porque es un cliente mío, y me decía que él quería retirarse en Unión, que quería jugar un torneo más y retirarse. Aún sigue jugando y va a seguir", relató.
La llegada del Perro levantó el nivel y tras su arribo el club volvió a gritar campeón de la Liga de Paraná Campaña. "Genera toda una movida sensacional, él toma la posta y trajo sponsors, indumentaria, marcas. Un fenómeno que nos potenció a todos".
Además "sigue a las inferiores porque sus hijos juegan ahí, así que va seguido a ver los partidos, está en los entrenamientos. Él tomó la posta, gestionó, jugó y salió campeón. Totalmente identificado con el club por eso es muy admirable".
LOS INCONDICIONALES
"Mi familia son los amores de mi vida, son todo. Mi esposa, mis tres hijos. Constantemente me acompañan a donde sea. Hinchas de Boca, de Unión y apasionados pro el fútbol", valoró sobre su familia.