Wenceslao Mansilla: “El boxeo me salvó”

Empezó con el fútbol, pero su personalidad lo llevó a conocer el deporte de los puños por un amigo. Peleó en distintas partes del país y el mundo. Comenzó a los 19 años y hoy promueve eventos y entrena a las promesas de la ciudad.

El box es uno de esos deportes donde muchas personas encuentran contención, los aleja de los malos vicios y si le brindan dedicación los hace salir adelante. Wenceslao reconoció que es una de esas personas. “El boxeo me salvó, si bien nunca tuve adicciones o algo por el estilo, pero si me gustaba pelearme. Cada vez que salía con amigos o hacíamos algo me agarraba a las piñas con cualquiera en la calle, donde sea. No está bien hacer eso pero el deporte lo corrigió”, contó

“Una hora más en el gimnasio, es una hora menos en la calle. Es literal eso porque hay mucho en la sociedad que se puede contrarrestar en un club, con un deporte, con una actividad física”, señaló Mansilla.

“Florencio Arteaga, mi amigo de la infancia y mi preparador físico, me dijo cuando tenía 19 años por qué no empezaba boxeo. Y creo que por eso me salvó el boxeo porque podía encontrar a uno más loco que yo y no sabes qué podía pasar”, destacó uno de los pupilos del histórico Roque Gastaldo, quien lo hizo debutar a los pocos meses. “Empecé en marzo de 2005 y en noviembre debuté como amateur contra Daniel Caviatti”, recordó.

Ahí comenzó a escribir su historia en el boxeo local y nacional. Su proyección lo hizo llegar a Estados Unidos, Europa y a distintos puntos del mundo. “Todo el mundo sueño con crecer, en el boxeo más todavía. La verdad que no me lo imaginé tanto como se dio. Obviamente uno quiere ser campeón del mundo y eso, pero cuando gané el título latino la felicidad que tenía me duró meses”.

Y recordó algunas anécdotas de viaje: “La primera vez que fuimos a Australia, salimos de Sauce Viejo y llegamos a Brisbane en 58 horas. O ir a campeonatos en Estados Unidos y estar rodeados de campeones del mundo por todos lados. O en Francia que tuve múltiple fractura. Nunca me lo imaginé, pero sinceramente me da mucha alegría y felicidad todo el recorrido y la gente que se puede conocer”.

Una década más tarde, luego de cientos de peleas Wences comenzó otro camino en el pugilismo, ya como formador-entrenador. Fue en el marco de un proyecto a nivel nacional del Enard, proyección con vista a los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018, y gracias a su trabajo consiguió un ring de primer nivel para la ciudad de Paraná.

"Fue de casualidad en 2015, me invitó Chuzo (González, por entonces subsecretario de deportes provincial) si me animaba a sumarme al proyecto, ahí junté unos pibes y comenzamos”.

De esa forma se conformó el Centro Deportivo de Boxeo del Club Ministerio que contó con barras olímpicas, guantes, vaivén, “todos elementos de primera marca y yo la verdad estaba sorprendido, era increíble y nos dejaron un gimnasio de primer nivel”.

Y ahora en la etapa de promotor de veladas. Un rol que es casi inevitable con tantos años en el ambiente, pero que cree que debe hacerse sin otras obligaciones, como le sucedió en la gala que organizó en el Club Paracao de Paraná donde organizó y fue uno de los protagonistas en el ring.

EL BOXEO

“El boxeo es un deporte individual, pero el trabajo es mejor siempre en equipo, consideró Mansilla. El púgil y entrenador paranaense destacó la predispuesta colaboración de todos los entrenadores y boxeadores de distintos gimnasios a la hora de la preparación de sus alumnos

“La idea es ayudarnos entre todos porque vos no podes estar solo pegándole a la bolsa. Luego de la pandemia tuvimos una reunión todos los del boxeo para aunar criterios y tirar todos para el mismo lado. Paraná es una gran plaza y han salido y salen muchos buenos boxeadores”, sostuvo.

Además “nosotros no vamos a ser eternos ni yo, ni Dani Aquino, ni Maquinita Martínez, es una linda camada pero ya hay nuevos profesionales Toti (Dimas Garateguy), Jairo (Suárez), Cinthia (González) y Franco (Catena) y van a seguir viniendo chicos. Entonces tenemos que apoyar”.

“Personalmente me debo al deporte entonces al que esté en ese proceso de formación lo voy a apoyar, al que necesite una mano voy a tratar de ayudarlo porque el boxeo me dio todo y tengo que retribuir eso”, manifestó

Wences también considera que el box es un buen método de terapia “encontrás amigos, contención, es un lugar para despejarse, para desestresarse porque uno se enoja y pega y sirve para descargar”.

“Creo que todos empezamos a tratar de hacer un poco de todo que por ahí no es lo mejor. A Roque en su momento le decía que no podía tirar el centro, cabecear y atajar. Algo tenía que dejar. Y todo no se puede abarcar porque me pasó, pero está bueno que cada uno pueda aportar su granito de arena para que el box siga mejorando y creciendo”, valoró el púgil de 37 años.

“El año pasado en Paracao llegué cansado a boxear de armar el evento. Y al otro día otra vez temprano para desarmar todo porque había patín. Igualmente está buenísimo porque uno está ahí y ya sabe cómo es el tema de lo que quiere que suceda, o lo que el boxeador necesita para que se sienta bien y se enfoque en la pelea”.

Por otro lado consideró que esta disciplina que acogió a los 19 años tiene características distintas a otros deportes, por ejemplo dar el 100% en cada pelea. “El boxeo es no rendirse y no relajarse hasta que suena la campaña. Porque por una piña se puede terminar todo en segundos. Creo que la pelea se gana en el gimnasio con todo lo que entrenaste. El resultado de la pelea por ahí es más estadístico, pero el desarrollo de la pelea tiene que ver al trabajo que hiciste, al guanteo, la dieta”, destacó el boxeador paranaense.

Asimismo, reconoció que estaría bueno que se implementen políticas deportivas para fomentar y formar en el deporte desde temprana edad. “A todos nos gusta el fútbol, yo crecí jugando a la pelota, era arquero en Argentinos Junior y en Fortín de Delicias en Gobernador Etchevehere, pero siempre me gustaron las piñas. Creo que todo está centrado en el fútbol, la atención está mal distribuida, considero que se tiene que pensar algo más articulado, nosotros no tenemos las herramientas para hacer algo pero tendría que ser articulado con instituciones estatales o educativas”, sostuvo.

“Estaría buenísimo que esté articulada la educación con el deporte. Lamentablemente ,y que nadie de los profesores de educación física se sienta tocado, solamente es jugar a la pelota y se desligan del laburo de enseñar algo”, comentó.

La mayoría de los boxeadores locales, y también nacionales, comenzaron con el boxeo en la adolescencia o aún más grandes, teniendo en cuenta que la reglamentación argentina establece que pueden comenzar a los 14 años con peleas a modo de exhibición. “En Estados Unidos o Cuba empiezan a los 7 años con round de 50 segundos con un minuto de descanso. Tiene sus pro y contras. Acá todos nos gusta el fútbol y nadie piensa en llevar a un nene a boxeo desde chico por miedo a que lo lastimen o que se peleen en la escuela”.

“Hay un poco de prejuicio con eso, está clarísimo, pero al mismo tiempo no hay una contención, o una red de contención para los que se quedan afuera del fútbol. Todos los deportes son hermosos”, destacó.

LA FAMILIA

“Siempre la familia y los amigos son lo más importante. El boxeo te nutre de mucha gente, pero lo principal está de donde saliste, de donde creciste”, valoró el boxeador y referente de la disciplina en la región.

Quien también fue como de su familia era Roque Romero Gastaldo, su primer entrenador. “Gracias a dios tengo a mi padre que lo quiero muchísimo y me quiere a mi. No puedo decir que Roque fue como mi papá porque no tuve la ausencia de mi padre pero Roque era muy paternal, era un padre, un tío que te cuidaba, que te quería te aconsejaba, la verdad que fue un tipo muy importante y me hizo vivir muchas cosas”, remarcó.

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