
La joven es árbitro recibida hace tres años y en la actual temporada debutó en la primera de Liga.
Florencia Botto se metió en la historia grande de la Liga Paranaense de Fútbol. Con 22 años se convirtió en una de las tres mujeres en impartir justicia en un partido de primera división femenina. Además de dedicarle gran parte de su tiempo al arbitraje y al fútbol, Flor le dedica tiempo a su hijo Thiago y a la carrera de Terapista Ocupacional que cursa en la Universidad Nacional del Litoral.
Su inquietud por saber por qué le cobraban los fuera de juego cuando jugaba en Instituto la hizo incursionar en el arbitraje y realizar el curso de árbitro oficial de la Liga Paranaense. “Me costó mucho iniciar este proceso pero el resultado es grandioso”. Ella forma parte del grupo de las primeras seis mujeres árbitros recibidas en la ciudad, entre ellas se encuentran Cande Garcilano, Ana Centurión, Tatiana Petersen, Cristela Devetac y Agustina Ávalos.
“En el 2017 arranque porque me embroncaba tanto que me cobren el fuera de juego y decía que eso no estaba bien. Y creo que mi entrenador salió favorecido en mi primer año del curso porque aprendí cuando sí era y cuando no”, contó Flor que al tiempo decidió dejar de lado el fútbol para dedicarse de lleno al referato.
Un año más tarde recibió su título y comenzó a dirigir en las formativas de la Liga y con el correr de los años fue subiendo de categoría hasta el gran debut en primera el pasado 8 de agosto de 2021 en el cotejo entre Belgrano y Universitario.
Previo al primer partido en la máxima categoría de la Liga, Botto sintió los nervios normales ante un evento importante en su vida pero lo tomó con mucha calma. “Ya que me den el espacio desde la Liga, ya sea en Cebollitas o las superiores, creo que el espacio está dado. Llegué una hora y media antes”, contó la árbitro que además tuvo su debut en Sub 20.
Ya es parte de su vida y sueña con seguir creciendo y porque no llegar en algún momento al profesionalismo. “Lo tomo como un trabajo, más allá que lo inicié de muy chica que lo tenía como un pasatiempo para aprender, cuando me recibí entendí que era más que un trabajo, era una profesión”.
“Ojalá se me de llegar al fútbol profesional, se que hay muchos requisitos para ser árbitro nacional así que me estoy esmerando mucho para lograrlo. El año que viene si se retoma lo intentaré”, aseguró Florencia.
REFERENTES
Dentro del arbitraje, Flor tiene como referentes a la rafaelina Fisela Truco y a la bonaerense Laura Fortunato. Y en el arbitraje masculino “miro mucho a los de Paraná. Me gusta ver como dirigen Ricardo Gómez, Aldana, Garcilano. Más que nada en los que me ayudaron en mi crecimiento. Me fijo mucho en ellos para aprender y creo que es fundamental”, señaló la joven.
FAMILIA DE FÚTBOL
En su familia se respira fútbol. Sus padres, su abuelo y sus hermanos todos han jugado y juegan al fútbol, motivo por el cual la carrera de la joven sirve también para dirimir las charlas futboleras entre la familia. “Al tener a alguien en la familia que le pueda dar la razón todos están contentos. En algunas comidas nos poníamos a discutir sobre alguna jugada de equipos internacionales y yo daba la razón al que estaba acertado y ese se creía que había salido campeón”, contó con gracia.
LAS TARJETAS Y EL VAR
“Si no se la merecen no reparto tarjetas”. Ese es el criterio que maneja Florencia a la hora de dirimir las cuestiones en un partido que tiene muy pocas tarjetas rojas en su corta carrera. “Cuando debuté, en la categoría 2005 eché a un chico, que me dio hasta pena porque mis hermanos tienen esa edad. Hizo penal, y cuando lo sanciono puteó a toda mi familia y bueno... no quedó otra. Esa fue la única”, mencionó.
“En Sub 20 saqué cinco pero porque se las merecían. En el femenino han tocado varios penales pero no he expulsado a nadie, además las mujeres son más respetuosas que el varón”, sostuvo Botto.
“Al ser un contacto más directo tienen más respeto, yo creo que el varón cuando ve a la mujer en frente dice de poner un límite porque acá se pudre. Si bien he leído y visto situaciones que por ahí las mujeres no se controlan y no queda otra que la tarjeta para calmar un poco. Pero de mi parte no me ha pasado”, señaló.
Al respecto de la tecnología en el fútbol, Florencia se mostró en desacuerdo con el VAR porque “siento que el árbitro pierde protagonismo”.