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Julio Solanas, el 9 que se transformó en Intendente

Surgió del club Ministerio pero su carrera dio un giro cuando fue parte del plantel de Patronato que conquistó el Regional 78. Enfrentó a Maradona. Se transformó en político. Alegrías y tristezas de la vida. El amor por la pelota.

Más allá de su carrera como político, Julio Rodolfo Solanas tuvo carrera goleadora en el fútbol local. “Siempre me asocian como futbolista y a mí me gusta. Cuando voy a la cancha vivo esas experiencias que el padre o el abuelo le dice al nene ese señor jugó en Patronato. Eso es parte del futbolista toda la vida. Nunca dejé de serlo, aún cuando estuve en política por la responsabilidad que me confirió el pueblo. Soy futbolista y amo el deporte”, reconoció Julio Solanas.

A los 72 años recuerda como si fuese ayer sus inicios con la pelota en su barrio. Los primeros pasos los dio en el club Alumni, hoy sin fútbol pero con otra actividades sociales, y luego continuó en su querido club Ministerio (Club Atlético Talleres Ministerio de Obras Públicas).

“Tengo el orgullo de haber nacido en la zona de Villa Almendral, cerca del Thompson. Nací, me crié en esa zona con calles de tierra donde jugábamos con amigos, había partidos barrio contra barrio con la pelota que muchas veces no era de cuero sino que la hacíamos nosotros”, recordó.

“Empecé en Alumni pero después por amigos me fui a Ministerio. Inicié en sexta y de ahí en más tuve un ascenso meteórico porque con 14 años estaba jugando en cuarta y un día me preguntaron si me animaba a jugar en primera. Dije que sí sin pensarlo. Me pusieron una camiseta enorme y debuté en primera. Al volver a casa mi viejo, hincha de Alumni, estaba escuchando Tribuna Deportiva en la radio y se entera que su hijo había debutado y se enojó porque me veía muy tiernito. Después le gustó que esté jugando ahí”, contó Solanas

Dentro de la cancha primeramente fue mediocampista y de a poco se fue adelantando hasta llegar al puesto de delantero “no era habilidoso pero si persistente, combativo por ahí medio áspero con los centrales, jugador de equipo y goleador”, reconoció y recordó los cruces con los Ayala (el Chueco y el Ratón) o con Roberto Fálico.

“Ahora suelo ver muchos goles esos que giran y le pegan desde lejos y yo hacía goles así. Hasta tengo un recorte del diario de la época que decía que había goles al estilo solanas que era pararla de pecho y pegarle”, contó.

PARTE DEL HISTÓRICO PATRONATO

Julio Solanas fue uno de los delanteros que integró el histórico Patronato que jugó el Torneo Nacional de 1978. Su arribo al rojinegro se dió luego de su paso por Atlético Paraná y fue buscado directamente por el entonces presidente Fernando Pascual Gan. “Yo le decía para qué voy a ir si está (Ricardo) Bruffal, no voy a jugar nunca. Y Bruffal era un ídolo, me acuerdo que cuando entraba a la cantina del club la gente se paraba y lo aplaudía”.

La epopeya se dio tras conquistar el Torneo Regional de 1978 ante Sportivo Patria de Formosa con un resultado global de 5 a 2, con dos goles de Solanas en el partido de ida en el Grella.

“Fue un grupo maravilloso de jugadores, preparadores físicos, la Titina Álvarez (el masajista), el kinesiólogo. Un equipo de avanzada para la época y dirigentes maravillosos destacando a Fernando Gan que fue el artífice de todo eso”, manifestó Solanas.

El ex delantero destacó que el haber sido un grupo integrado en su gran mayoría por paranaenses y jugadores humildes y queridos hizo que se concretara el tan ansiado ascenso. “Hubo una gran cohesión entre todos y con un gran técnico como el Tano Omarini que no hablaba tanto pero decía lo justo y correcto. Todo eso unió un grupo importante de la época, prestigiosos del fútbol local”.

Además reconoció el acompañamiento de la gente durante la campaña del Torneo Regional. “No se acostumbraba a hacer pretemporada e hicimos una preparación maravillosa en la zona de los Arenales. Y recuerdo que la gente iba con sus sillones a ver la práctica. Eran más de 150 personas que nos veían en cada entrenamiento”.

Ese torneo comenzó de la mejor manera ganando el clásico entrerriano contra Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay por 5 a 4.

“Ese partido yo estaba en el banco con Escobar y el Negro Villalba porque los titulares eran Niky Díaz, Ricardo Bruffal y el Colorado Velázquez. Se lesionó Niky, que para mi era un crack mejor que René Houseman, y me tocó entrar. Y esa tarde yo había soñado que hacía un gol, algo loco porque estaba en el banco pero me tocó entrar y no solo hice uno, sino que hice 2 goles para el 5-4”, recordó.

“¿Viste cuando alguien habla mucho del gol, como lo hizo? es inspiración. Vino un centro, la paré de pecho y la clave. Cuando hay gurises que cuentan que soñaron a la noche anterior, es verdad. En esa siesta yo soñé ese gol que después se produjo”, manifestó el exdelantero.

FAMILIA DE POLÍTICOS

Julio Solanas nació en una familia ceñida por la política. Siempre recuerda que desde chico el tema de sobre mesa era sobre política. “Desde chico fui un ser político, no partidario, sino de tener posición en la sociedad”, reconoció. “Mi abuelo Eduardo Solanas Pacheco hizo política, mi padre también. Yo aprendí a amar a Artigas en mi casa, es un héroe uruguayo, pero para mi es héroe rioplatense, de la patria grande”, sostuvo.

Fines de la década de los 80, principio de los 90, Julio comenzó a inmiscuirse en el ambiente político al conformar un espacio con su grupo de amigos en la zona de calles Pringles y Soler de Paraná. Por ese entonces nunca imaginó que una broma comenzaría a gestar su destino como intendente de la capital entrerriana.

“Mis amigos me vienen a ver por una concejalía y un día, de atrevido con 35 años, le digo que cuando quieran pelear la intendencia me avisan. Al tiempo fueron a buscarme y eso que empezó como una broma comenzó a crecer desde la convicción de que podía llegar a ser realidad”, contó el dos veces Intendente (1991-1995 y 2003-2007).

“En realidad en la política, en mi concepto, uno puede estudiar en Harvard o estudiar ciencias políticas, pero la política es una cuestión de servir a la comunidad, al pueblo”, manifestó.

A la hora de elegir qué es más lindo, entre ser futbolista o ser político, reflexionó: “Son dos cosas distintas. La política, es un orgullo sano, donde tus vecinos te generan la confianza y te dan su voto para elegirte como intendente, como en mi caso. Son personas que lo conocés, te conocen, te vieron nacer y de dónde procedes”.

“Y el fútbol es maravilloso. Es la pasión del deporte. Yo creo que un ciudadano o una ciudadana incursionando en el deporte, en cualquier disciplina, es una persona absolutamente mejor”, sostuvo.

ACOMPAÑADO POR SU FAMILIA

Con el tiempo Julio formó su familia con Sandra, su compañera de vida. “Mis cinco hijos son mi fortaleza diaria por la que todos los días me levanto, puedo caminar y puedo amar. Y también se han bancado todo esto de la política. Doy gracias a la vida y a Dios por tener a mis hijos y amarlos. Son buenas personas, eso es lo más importante, porque lo otro va y viene”.

“Mi amada Tania que es un ejemplo de vida de superación que alguna vez creíamos que no iba a caminar nunca y caminó, corrió, puede expresarse; Flor, que es psicóloga y vive en Buenos Aires que me dio un nieto que lo amo; Cristian que está que está viviendo en Santa Fe; Sol que con 22 años ya es abogada y una gran piba; Delfi que está en 4to años de Medicina, que alguna vez soñé como papá que podía haber tenido un hijo o una hija médica.

Julio atravesó una infancia dura, sobre todo por la muerte de su madre a los 46 años. “Mechita, mi mamá, se fue joven y dejó un vacío enorme en nosotros. Se que me sigue guiando desde arriba todos los días. A mi padre también lo amo, lo respeté y admiré profundamente. Igualmente siempre fui muy mamitis”, reconoció.

“Mis viejos nos enseñaron, a mi y a mis hermanos a ser muy unidos. Si a uno le pasaba algo el otro estaba atento para estar siempre presente. Raúl (fallecido en 2011) era el menor al cual Mechita me dijo que tenía que cuidarlo. Una gran persona, un gran ciudadano, un hombre honesto con valores. Él decidió no estar más en la tierra, algo que respeto pero no comparto. Sin duda el mejor de nosotros. Y también sin olvidarme de Mingo (Héctor, fallecido en 2015), a quien también amo mucho y ya no lo tengo”, recordó con lágrimas en los ojos.

EL RECUERDO DE ENFRENTAR A MARADONA

El 17 de abril de 1981 el estadio Presbítero Bartolomé Grella fue el escenario del partido amistoso entre un selectivo de la Liga Paranaense de Fútbol contra Boca Juniors, que tenía entre sus filas a Diego Armando Maradona. Julio SOlanas fue parte del elenco paranaense y se dio el gusto de tener una foto con el astro futbolístico.

“Lo amo a Maradona, como así también a Messi. Son unos fenómenos. Diego fue un genio, un desafiante del estatus quo y eso yo lo admiro. Alguna vez me identifico con algunas cosas esas, por eso alguna macana me mandé en mi vida”, dijo.

El recuerdo de ese partido también le hizo acordar de la anécdota que transcurrió en pleno partido y que denotaba la calidad del futbolista y cómo lo cuidaban sus compañeros. “Estaba en plenitud. En una jugada Osuna lo choca a Maradona y Miguel Brindisi le dice ‘no le pegues a este, nosotros morfamos por este, por favor cuidamelo’”, recordó.

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