
Iara Navarro, es uno de los grandes proyectos que tiene el baloncesto femenino argentino. La joven paranaense comenzó en la adolescencia y hoy se perfecciona, tanto en lo deportivo como en lo académico, en Lake Superior State University, en Sault Ste. Marie, Michigan, Estados Unidos. La pivot ya lleva más de 2 años en suelo norteamericano con una beca y sigue apostando a más con vista a su futuro basquetbolístico.
“Creo que a todo deportista le pasa este período que se pregunta si deja o no el deporte, pero al final del día siempre sé lo que quiero y por eso lo elijo por más que me cueste. Pronto tengo que volver y por más que duela otra vez dejar a mis afectos, es lo que elijo”, cotó la estudiante de administración de empresas que a su vez sueña con “terminar de estudiar y si puedo, me encantaría ir a Europa, a España más precisamente”.
Eso que deja detrás cada vez que se sube a un avión es a su familia, sus padres, su hermano y su hermana, Guadalupe que sigue sus mismos pasos. La Navarro más chica a sus 13 años viene de ser campeona nacional con Entre Ríos en U13.
“El título fue soñado e inesperado. Tenemos un buen equipo por eso se dieron los resultados”, destacó Guada, la ala pivot que juega en Paracao.
Como toda hermana mayor, Iara está orgullosa de Guada, destaca su juego y además la aconseja que disfrute lo que más pueda esta etapa. “Cuando uno empieza siempre quiere más pero yo le digo que disfrute porque no hay nada más lindo. Yo me acuerdo que las etapas en U15, U17 fueron las mejores”.
“Las chicas de U17 siguen siendo mis amigas por eso le digo que disfrute el ahora. Está bueno pensar a futuro y querer siempre un poco más pero con 13 años tiene tiempo suficiente para disfrutarlo. Como hermana mayor siento esa responsabilidad y más habiendo estado en ese lugar. Por eso es mejor disfrutar e ir a jugar al básquet porque uno tiene ganas y no porque estás obligada”, destacó Iara. Y señaló: “La presión después viene sola y una mismo se presiona”,
Además las etapas formativas han cambiado y a las divisiones juveniles se aplican distintas metodologías de entrenamiento. “Me pone contenta porque cada vez que vuelvo siempre hay algo distinto porque están en una etapa de aprendizaje que va cambiando y adquiriendo todo ese conocimiento. Está bueno que la pongan en el perímetro para que gane esa versatilidad”.
Por su estadía formativa en Estados Unidos, Iara suele visitar Paraná en su temporada de vacaciones, por eso cuenta que la ve crecer, y a su hermano, de “a tomos”. “Es muy fuerte verla jugar y verla crecer de golpe, a mi me pasa que voy y vengo y los veo crecer a ella y a mi hermano (que juega futbol) con otra altura, otro tono de voz. Pero verlos así tan grandes, cuando me fui ella era pre mini y ahora es U13, selección paranaense, selección Entre Ríos. Eso hace acordarme de vivir esas cosas y para mí es una locura”.
Iara Navarro empezó en el camino del básquet a los 14 años, si bien antes había practicado un poco del deporte de la pelota naranja, la invitación de una amiga para que forme parte de su equipo para los Juegos Evita la depositaron por completo en la actividad. Después se abocó de lleno a la práctica del básquet donde tuvo que aprender muchas cosas que, por lo normal, llevan varios años de formación
“Empecé de grande pero con mi altura (actualmente en 1.91 m)me decían que vaya abajo del aro. Siento que no fue una desventaja porque siempre trato de ser lo más dedicada posible y trato de dar mi 100% porque es lo que me gusta y el básquet ya es mi estilo de vida”.
Con el Club Atlético Talleres, institución formadora, jugó en Liga Femenina y de allí pegó el salto a Estados Unidos. Su presente y sus buenos rendimientos la llevaron a ser convocada a la Selección Argentina para disputar los Juegos Universitarios, que en primera instancia se jugaban en China en 2021, pero por un rebrote de Covid-19 se canceló y se disputó en la última semana de julio de 2023.
“Fue una locura en su momento y este año se dio todo muy rápido. Armaron el equipo, nos encontramos en La Plata a entrenar y en cinco días nos íbamos a China. Fue algo muy lindo y difícil de explicar, cuando estás ahí quedas impresionado pero después lo terminás normalizando por los viajes, los entrenamientos todo junto. Te detenes a pensar un segundo y decis todo esto es una locura porque estas usando ropa de la selección, con tu apellido en la espalda”
Pese a varios años ya lejos de su familia y afectos, a Iara le cuesta el momento de las despedidas y dejar de lado todos esos momentos para perseguir su sueño. “No me gustan las despedidas pero se que estoy eligiendo lo que quiero hacer ahora y por un par de años más. Si bien cuestan las despedidas lo tengo que asimilar”.
En tanto, Guada aseguró que cada vez que se va “siento tristeza obviamente, pero a su vez me pongo feliz por ella que va a hacer lo que le gusta y además me siento tranquila porque se que va a un lugar seguro”.
Ambas basquetbolistas no dudaron en algún momento enfrentarse ya sea entre equipos o en un uno contra uno. “Me encantaría, las dos son muy competitivas y vamos a hacer un buen uno contra uno”, destacó Guada que se definió como buena tiradora desde adentro y afuera.
PING PONG
-Iara, ¿cuál fue tu primer sueldo o viático y en qué lo gastaste?
“Un ukelele, me encanta y me gusta cantar”.
-Guada, ¿para qué que sos buena fuera del básquet?
“Pintar” dijo Guada y su hermana acotó: “No saben cómo pinta y cocina un pizza muy rica”.
-Iara, ¿cuál fue la comida más rara que probaste?
“Creo que probé pato y no estaba mal”.
-¿Guada, una cancha que te haya gustado?
“La del CAE, Echagüe y Paracao que la remodelaron. Y un estadio en Concepción del Uruguay”
-¿Con quién te gustaría tener una foto Guada?
“Con alguien famoso y del básquet”
-Iara, ¿quién te gustaría que te siga en Instagram?
“Nikola Joki? o alguna de las chicas de la selección”.