
Las trillizas de 18 años, hinchas de Boca por su madre y hermano, destinan tiempo al fútbol y al estudio académico, aunque mantienen vivo el sueño de jugar profesionalmente.
“Me encantaría llegar alto en el fútbol, es lo que siempre soñé. Hoy me toca estudiar, como estamos en Argentina, es bueno tener algo por si no se llega. Las tres tenemos el mismo objetivo”, sostuvo Lucía, estudiante de kinesiología. Por su parte, Luciana estudia periodismo y Luisina se abocó al nutricionismo.
El fútbol en la familia Stieben comenzó con el hermano de las trilli y a los 8 años el puntapié inicial lo dio Lucía y años más tardes la siguieron Luciana (Luchi) y Luisina. Comenzaron a jugar en Las Vampiresas con Juan Comas luego pasaron por Universitario, Instituto y Belgrano hasta recalar en San Benito.
“Empecé por mi hermano y luego me siguieron ellas”, comentó Lucia, la ambidiestra de las hermanas. Mientras que Luchi y Luisi, ambas defensoras laterales, empezaron más tarde y reconocieron no tener mucha idea en ese momento de fútbol, pero poco a poco se fueron encariñando y formaron esa pasión que hoy las junta en una cancha.
“Mirábamos algo de fútbol pero yo sabía poco. De chica jugábamos cada tanto en la placita de barrio Gazzano”, contó Luisina, la más picante de las tres dentro de la cancha según su hermana Lucía. “Todas las amarillas que tiene es por rústica”, contó.
“El equipo viene juntas desde hace un tiempo, es el mismo plantel que estaba en Instituto con el DT Juan Pablo Ginanecchine”, destacó Luciana. Las chicas entrenan dos horas al día de lunes a viernes, donde acomodan los horarios de estudio para no faltar a las prácticas y los fines de semana tiene disponible para los partidos
“Siempre tenemos muchos objetivos y metas, pero lo principal era entrenar, ser constantes y lo más profesional posible que lo estamos logrando gracias a Juan Pablo. Hemos tenido muchos torneos y siempre planteamos un objetivo como en el Provincial yendo paso por paso, los mismo en la liga y no bajamos los brazos”, remarcó Lucia, la 5 de sanbe.
EL DESAFÍO DE DIFERENCIARLAS
Hoy las trilli presentan diferencias en fisonomía, pero en su niñez muchas veces costaba distinguirlas. “A mi mamá como broma la despertábamos y nos cambiábamos de ropa para que adivine. A veces en la calle cuando nos saludan se suelen confundir”, recordó Luchi quien además aseguró que le encanta ser trilliza.
“Hace poco en Concepción del Uruguay éramos titular con Lucia y en la tribuna empezaron a decir son iguales, después la vieron a Luciana y dijeron son 3”, contó Luisi. Y agregó: “Mi mamá tenía la obsesión de vestirnos iguales, de diferente color, pero hasta el mismo peinado”.
EL MENSAJE DE LA CAPITANA
La capitana y referente de San Benito, Pamela Tortul se tomó un tiempo para enviarle a las chicas un sincero reconocimiento a su perseverancia. “Siempre tienen ganas de superarse y seguir creciendo. Ojala sigan así y que alcancen su sueño de ser profesionales. Se los merecen porque tienen potencial", destacó Tortul.
“La mejor, no me lo esperaba. Siempre estuvo ahí, nunca nos dejó bajar el brazo”, coincidieron las trillizas Stieben sobre Pamela.
PING PONG TIKTOKERO
- ¿La mejor jugadora?
Las tres coincidieron y decidieron no responder. “Es dificil, por que no puedo elegir a una de las dos”, remarcaron
- ¿A quién le dan para patear un penal?
A Luisina
- ¿La más vaga para estudiar?
Lucía
- ¿A quién le cuesta levantarse el domingo?
A Luciana
- ¿La preferida de la madre?
Cada una se eligió a sí misma
- ¿La más gastadora?
De forma unánime fue elegida Lucía
- ¿Quién hacía la tarea cuando la otra no tenía ganas?
Luisina
- ¿Se cambiaron alguna vez un examen?
“No nunca”, remarcaron
- ¿Quién se acuesta más tarde?
Lucía, se auto eligió y lo mismo hicieron sus hermanas
- ¿Quién usa más las redes sociales?
Lucía
- ¿Quién se enoja más rápido?
Luisina
Fotos: El Pelotazo y familia Stieben