
Lucas Goldenberg sigue con su pasión basquetbolística en Israel donde recientemente consiguió el ascenso a la primera división con el Hapoel Afula. El cordobés, paranaense por adopción, se llevó una grata sorpresa con el nivel basquetbolístico del país de medio oriente y apuesta a seguir disputando sus ligas.
“No pensé que iba a ser tan competitivo, tan fuerte. Fue una grata sorpresa para mí porque me gusta competir ¿A quién no le gusta competir al máximo nivel?, no iba por diversión, mi objetivo era ir a cumplir mi laburo y el objetivo de poder ascender. Y la verdad que me encontré con una liga muy competitiva, fuerte, sobre todo con extranjeros y nacionales muy buenos. Así que para mí fue un desafío desde el primer momento que llegué”, destacó el alero con pasos por el CAE, Sionista entre otros equipos de Liga Nacional y del ascenso.
Israel es un país rico en historia, con grandes hitos mundiales, pero a su vez vive en continua alerta debido a los conflictos bélicos y religiosos que los involucran. Pese a eso, Goldenberg sostuvo que el día a día es espectacular.
“Yo estaba en una ciudad medio chica al norte, antes del Líbano a una hora de la frontera, La realidad es que nunca tuve ningún inconveniente durante toda la temporada. Los días que hubo problemas que generalmente eran en Tel Aviv, o más al sur en Ascalón, cerca de lo que es la franja de Gaza, donde yo tenía familia que estaba viviendo ahí me contaban que tienen que irse al refugio un tiempito y después vuelven a la vida normal al rato”, contó.
“Cuando llegué desde el club me dijeron que no pasaba nada, pero en caso que pase ellos me iban a ayudar. Me pasó que estando en Tel Aviv hubo problemas y a los días estaba como si nada en la playa. Es como que tenés que estar alerta por si pasa algo, pero en el día a día se ve espectacular. No hay inseguridad, les contaba a mis compañeros cómo es en Argentina y se quedaban sorprendidos siendo que ellos están en constante conflicto”, recordó.
En el último partido de la serie por el ascenso de la National League, Lucas fue el jugador más valioso para cerrar la serie 3 a 2 ante el Elitzur Maccabi Netanya. Y en el festejo recordó sus raíces y sacó a relucir una bandera argentina.
“Me surgió antes del partido, no es que lo venía pensando. De hecho, en estos partidos definitorios siempre tengo en la mochila algunas camisetas significativas para mi como la de Belgrano (Córdoba), la del CAE (Club Atlético Estudiantes) o la de Platense ahora. Y la verdad que antes del partido, las agarré y las dejé en la mochila, cuando terminó el partido fue una de las primeras cosas que se me vino a la cabeza”, sostuvo Lucas.
El básquet israelita es muy competitivo y de alto nivel, tal es así que los mejores cuatro equipos compiten a nivel europeo como el Maccabi Tel Aviv “que siempre compitió en Euroliga, también tiene campeones, compiten en la Eurocup. Tienen poder económico bastante grande, tienen muchos extranjeros”.
Asimismo aseguró que “deportivamente algo le falta para dar el paso en el ascenso. por ejemplo no teníamos un kinesiólogo o un preparador físico que esté todo el tiempo. Cuando uno necesitaba algo te lo daban enseguida, pero uno al estar acostumbrado a tenerlo el día a día, por ahí al principio te choca”.
Además no existe esa presión mediática que se produce en la Argentina “Lo que si son más volátiles en decir al entrenador que te perdió dos partidos seguidos, lo rajan, pero si te va bien, te aman, te corean tu nombre, todo. le dan mucha importancia al básquet, hasta tienen muchas canchas libres para jugar o ir a tirar”.
Pese a eso, la atención que tuvo en su llegada fue de la mejor, lo recibieron con un departamento y un automóvil. “El departamento es clave porque es bastante caro el alquiler, la vida en sí es cara en Israel y el auto también. A mi me lo cambiaron el primero no recuerdo pero el segundo fue un Hyundai i10”.
DE TURISTA
Estando en una tierra muy rica en historia, con grandes monumentos históricos y un lugar donde confluyen varias religiones, Lucas no desaprovechó el tiempo e hizo un poco de turismo solo y acompañado por familiares.
“Tiene muchísimo por conocer. De hecho, me faltó más que espero seguir conociendo. Tuve la suerte que me visitaron mis viejos y hermana. Conocí Jerusalén, los lugares más tradicionales. Te da una sensación increíble y te sentís parte de la historia un poco. Además hay tanta fusión y hay una sensación de tensión, pero una tensión armoniosa”.
“Es como medio raro, porque sentís que puede llegar a pasar en cualquier momento, hay como una paz tirante. Haces tres cuadras para un lado, estás en la ciudad vieja, estás en lo que sería el cuarto musulmán y después te vas para el cuarto más ortodoxo de los judíos”, sostuvo.
“La primera vez fui con mi vieja y mi hermanita. Después la segunda hice más de guía de mi viejo, pero igualmente agarramos con un guía porque la idea era que se entienda lo mejor posible”, contó Lucas que además aprovecha el tiempo para aprender hebreo.
FUTURO
La continuidad deportiva de Lucas aún no tiene equipo pero su deseo es permanecer en Israel un par de años más. Reconoció que hay interés de equipos de primera y de segunda división, pero su estadía continuará para beneficio deportivo y también pensando en lo económico.
"No sé todavía si en el mismo club, estamos en tratativas. Por suerte hay bastantes ofertas de primera un par y de segunda de la mayoría de equipos, a eso oo estoy manejando con mis representantes uno acá y el otro allá. La pasé muy bien la primera temporada, todo se dio de la mejor manera posible, me siento cómodo viviendo allá" reconoció Goldenberg.
"Todo dependiendo del proyecto que me ofrezcan, el rol que tenga cumpliendo en un equipo y también obviamente lo económico, no voy a mentir. Si vos me decías hace cinco años iba a priorizar solamente lo deportivo, hoy por hoy ya empiezo a priorizar también lo económico", remarcó.
Asimismo, permanecer jugando en Israel de manera consecutiva le permitirá ser jugador nacional. "Ahora juego como jugador pasaportado, y en dos temporadas más ya pasó a ser un nacional por permanencia en el país y por jugar la Liga durante tres años consecutivos".
DEL BÁSQUET ARGENTINO
“De los torneos argentinos de básquet conocen poco, si reconocen a los grandes jugadores de la Generación Dorada y los que juegan en Europa. Tienen mucho respeto por los jugadores argentinos. No consumen nuestra liga porque cuesta mucho verlo por los horarios. Pero si consumen fútbol y telenovelas”, comentó.
Este fenómeno de consumo de deporte y tv argentina se debe a la gran comunidad argentina judía, sobre todo en Tel Aviv.
El ex alero de Sionista, Platense, Libertad y Salta Basket es muy crítico de la actualidad del básquet argentino “yo decidí no tener ese tipo de tapujo a la hora de opinar”, remarcó y contó su disconformidad con el avance de la Liga
“Me parece que si no es como que estamos carreteando mucho. Sobre todo en este caso que todos queremos que mejore la Liga. O sea, ¿cómo no va a querer uno que la Liga mejore si uno se crió acá y quiere que tenga lo mejor?”, manifestó el basquetbolista de 29 años.
“La verdad que esté pasando por este momento con las facilidades que hay hoy en día. Te choca un poco, Pero hay que poder criticar y recibir las críticas constructivas y escuchar a los jugadores. Entiendo que los clubes hacen el esfuerzo muy grande a veces porque es complicado, pero la Liga también es de los jugadores. Entonces, creo que tiene que tener un poco más de peso el trabajo de los jugadores·, remarcó.