
“Esta nueva etapa siento que será una linda experiencia que quiero afrontar para evaluarme en esa liga. Con muchas ganas de dar lo mejor en Brasil”, reconoció el joven paranaense de 24 años que inició su carrera deportiva en el Club Atlético Talleres.
El escolta viene de ser campeón de la liga colombiana de básquet con Caribbean Storm y afrontará un nuevo desafío en una de las ligas más competitivas de Sudamérica como la Novo Basquete Brasil, la élite del básquet brasileño.
“Es un equipo relativamente nuevo, que ya enfrenté con San Martín (Corrientes) en la Liga Sudamericana, tiene un buen equipo de mitad de tabla para arriba y creo que será muy competitivo”, reconoció Matute sobre el Unifacisa, equipo surgido del Centro Universitario Unifacisa en Campina Grande, en el noreste de Brasil.
“Tenía otras ofertas de Liga Nacional, pero decidí que era el momento para medirme en una liga competitiva en crecimiento, que tiene bueno extranjeros y con argentinos que llegan. Sentí que tengo que intentar dar lo mejor para seguir creciendo, si bien tengo una carrera corta, soy joven y busco seguir creciendo y construyendo la mejor carrera posible”, sostuvo.
Su carrera se encuentra en continuo crecimiento que lo ubica como uno de los jugadores franquicia de la Liga Nacional de Básquet. Surgió en Talleres, con Sionista jugó en torneos regionales y debutó en el Torneo Nacional de Ascenso con La Unión de Colón. Sus buenos rendimientos le permitieron dar el salto a San Martín de Corrientes en Liga Nacional.
En el equipo correntino Solanas se convirtió en el tirador, una responsabilidad importante que reconoció haberla entrenado durante mucho tiempo. “El equipo, el entrenador, me dieron esa responsabilidad y yo siempre sentí que estaba preparado. Creo que eso va en la confianza que tengo en mi mismo”.
“A veces podés meterla como también podés errarla, pero el propósito acá es intentarlo. Es parte de la confianza que se da con el tiempo y el grupo”, consideró.
En ese sentido, Matute reconoció que la forma de cumplir las metas propuestas es trabajando y sacrificarse por el deporte. “Si bien uno tiene que tener talento, hay muchos jugadores sin talento que con sacrificio llegan. El básquet se ha vuelto muy físico, el cuidado del físico, de la alimentación, también tiene mucho que ver. Además de sacrificio de cada uno de trabajar horas extras tirando al aro o yendo al gimnasio eso también ayuda y suma”, dijo.
El aspecto físico es uno de los puntos que ha mejorado el paranaense desde su inicios competitivos. “Creo que he mejorado mucho, antes era un poco vago. Antes me costaban algunas cosas, pero trabajando he logrado hacerlo mejor como un salto, o ser más veloz, también en el aspecto defensivo”.
“Y al llegar a un equipo profesional me dijeron que hay que hacerlo y bueno me puse eso en la cabeza. También vine a jugar con jugadores profesionales que saben atacar, que son buenos, entonces me dije a mí mismo que tenía que mejorarlo, me lo propuse y siento que lo logré si bien tengo cosas por mejorar, siento que lo he mejorado”, manifestó.
En cuanto a lo ofensivo, señaló: “El hecho de tomar tiros, de tomar decisiones en ataque, también he mejorado y creo que va en conjunto con la confianza que el equipo y el entrenador me dieron. Eso me ayudó mucho para desenvolverme mejor en ataque.
Y siempre está esa ayuda externa que sirve para salir de ciertos momentos. “En San Martín tuve el acompañamiento del psicólogo del equipo que me ayudó mucho y por eso lo recomiendo mucho”.
LA SELECCIÓN
La selección Argentina es de los mayores anhelos para un deportista. En el caso de Matute su primera oportunidad la tuvo a los 15 años con un torneo internacional U16 en Turquía. Y luego llegaron nuevas convocatorias. “Uno siempre tiene la cabeza en la selección, en estar en cada convocatoria pero no me vuelvo loco. Hay muchos buenos jugadores y si no se da hay que seguir trabajando para el día de mañana poder estar”.
En una de las convocatorias se dio el gusto de compartir equipo con uno de los últimos eslabones de la Generación Dorada, Carlos Delfino. “Fue algo tremendo compartir con un jugador que estuvo en la NBA, que jugó muchos años en la selección, la verdad que es un crack dentro y fuera de la cancha. Es uno de esos jugadores distintos que te ayudan, te aconsejan y suman”.
Además en Liga Nacional le tocó enfrentar a un entrerriano ex selección y uno de sus referentes como lo es Paolo Quinteros. “Enfrentarlo fue tremendo, más que recién debutaba en Liga Nacional que era algo increíble que me estaba pasando. Con los años se volvió normal porque jugaba en el clásico rival (Regatas), a cancha llena. Fue algo muy lindo y del que siempre me acuerdo”, contó.
CAMPEÓN EN COLOMBIA
En su segunda experiencia en el exterior, Matías Solanas regresó con el título de la Liga que consiguió con Caribbean Storm, equipo de la isla de San Andrés. Significó el primer campeonato para el equipo cafetero. “Lo venían buscando hace mucho tiempo y es algo que nunca se van a olvidar”, sostuvo.
“La gente nos trató muy bien a todos, la verdad que muy contento de esa experiencia porque fue muy linda más allá de haber salido campeón. Lo disfruté un montón y coronarlo con el campeonato fue algo muy lindo”, reconoció Matute que vivió estos meses acompañado de su novia.
“Fue muy bueno haber tenido su compañía porque era la primera vez que me iba así tanto tiempo fuera del país y ayuda mucho. Ahora también vamos a ir a Brasil por nueve meses”, contó.
ENTRENAR Y DISFRUTAR
Matute es joven, pero la experiencia adquirida en estos años de básquet le permite mostrar su ejemplo y aconsejar a los jóvenes basquetbolistas. “Les recomiendo que entrenen mucho, que hagan caso al entrenador, que vayan al gimnasio, a tirar al aro en cualquier momento, pero que no dejen de divertirse y que hagan lo que les gusta”, dijo.
“En mi caso yo iba mucho al club, vivía en el club, salía de la escuela, comía y a la tarde temprano ya iba a Talleres y me quedaba hasta la noche tarde, entrenaba con todas las categorías que podía, si no estaba en el costado tirando. No hay que dejar de divertirse más que nada con amigos, yo de eso no me olvido nunca. Cuando jugaba con mis amigos, era lo mejor que había”, contó.
Los seres queridos son una parte fundamental en el desarrollo del deportista y apoyo incondicional como sostén. “A la familia y los amigos es lo que siempre extraño, sobre todo disfrutar de los momentos lindos, de los cumpleaños, de tomar unos mates o lo que sea. Si bien Corrientes es parecido a Paraná por la tranquilidad, igualmente se extraña esa compañía”, remarcó.
IR PASO A PASO
-¿Qué sueños quedan por cumplir?¿Cuál es la meta?
“Me gusta ir paso a paso, esto de haber pasado a Brasil fue un objetivo muy grande y una forma de ver cómo estoy parado ahí. Mi primer objetivo era consolidarme en la Liga Nacional, pero el principal es seguir creciendo y mejorando”.
“Y a largo plazo, si bien no soy de hablar mucho, creo que me gustaría ir a Europa. La verdad que ese sería un sueño que me gustaría cumplir”, reconoció.