
El histórico utilero vivió toda la etapa gloriosa de Patronato desde la Torneo Argentino B hasta el presente que fue coronado con la obtención de la Copa Argentina. Son más de 15 años en la institución paranaenses donde vio pasar grandes deportistas, festejó triunfos y sufrió algunas frustraciones. Toda una historia vistiendo al rojinegro.
Oriundo de Federal, llegó a la ciudad de Paraná por problemas de salud de uno de sus hijos. Prometió que si se recuperaba no volvería a vivir a Federal y así fue. Antes de la enfermedad de su hijo era esquilador en Balcarce y en la capital entrerriana incursionó en la contrucción, donde paradójicamente estuvo trabajando en la construcción donde hoy funciona el estacionamiento que administra Walter “Negro” Andrade, un amigo que le dejó el club.
Su primeros pasos en la utilería los dio en los Toritos de Chiclana durante 6 años y luego llegó a Patronato de la mano de los Parkinson en 2005. “Ha cambiado mucho desde ese entonces la utilería. Cuando llegué no había nada y yo armé todo. En ese momento Tito Hollman me dijo acá es donde tenés que laburar y lo harás a tu manera”, contó.
Del expresidente del rojinegro, Hollman, destacó su calidad como persona y por sobre todo que dejó todo por el club. “Tito fue una excelente persona que puso mucho por el club y siempre estaba disponible. Lamentablemente no pudo vivir este título”, recordó.
A lo largo de todos estos años vio pasar varios planteles y cientos de jugadores de los cuales destaca los planteles del ascenso a la B Nacional y el actual equipo. “La verdad que siempre me llevé bien con todos. Los traté a todos por iguales, no tengo diferencias con nadie. Hay diferencia de edad, por ahí jerarquía, pero en el vestuario somos todos iguales”, manifestó Ramón.
También ha visto subir a muchos pibes, a los que también les dió algún que otro consejo. “Los juveniles que llegan se ponen muy contentos, pero siempre les digo que disfruten, que jueguen al fútbol y no se la crean, porque hay veces que se les sube el humo a la cabeza. Que jueguen y sean humildes que con eso van a llegar lejos”, reconoció.
El salto a la B también implicó un mayor trabajo y manejo de indumentaria para Ramón. Ya había más recambio de camiseta, pantalones, medias, botines y tantos otros elementos que hacen a su tarea.
“Antes estaba solo, pero cuando llegamos al Nacional vino un ayudante y ahora somos 3 manejando todo. Ahí ya se manejaban hasta cinco cambio de botines por jugador”, recordó el histórico utilero que en la actualidad tiene a su cargo todo lo que implica indumentaria.
“Empecé trabajando solo y tenía que hacer todo, llevar la ropa al lavadero, limpiar y lustrar botines, también los cosía. Ahora como son distintos, medios plastificados, lo lavas con un trapo y le pasas un poco de vaselina para que le de brillo y quedan bien”, sostuvo.
EL DÍA A DÍA
Su jornada de trabajo comienza mucho antes que los jugadores lleguen al predio de la Capillita o al estadio. “Cuando hay viaje preparo todo unos días antes todo lo que son camisetas con sus estampados y demás”
Y cada previa de partido implica estampar, al menos, más de 5 camisetas. “Generalmente todos los partidos cambian camisetas, entonces a esas faltantes tenes que estamparlas antes del próximo partido. Con las faltantes se hace una lista que luego el jugador firma para que después se la cobren”, manifestó Ramón que además señaló a Matías Pardo como el jugador que más cambió camisetas en el último tiempo.
Por lo general la plancha de nombres está prediseñada, pero cuando suben jugadores de reserva Castaño debe meter manos a la obra, con tijera de por medio y armar el apellido letra por letra. “Contra Gimnasia en Copa Argentina eran todos nuevos y tuve que armar todos a mano”, contó.
Pese a convivir con cientos de camisetas y los distintos elementos de indumentaria, Ramón no posee ningún recuerdo. “Todo lo que me han regalado se los he dado a mi familia. Pero me hubiese gustado guardarme la de Seba Bertoli, Diego Jara, Negro Andrade, Lucas Marquez. Y de ahora la de Altamirano o Estigarribia”.
CAMPEÓN
El título obtenido en Copa Argentina demostró el presente de Patronato pese a haber perdido la categoría. Parte de ese logro Ramón se lo debe “a la unión del grupo y la camada de jugadores que fueron muy compañeros. Al igual que los jugadores que lograron todos los ascensos”.
En el momento de mayor alegría de su carrera, tras el gol de Tiago Banega, Castaño salió festejando. “Lo vi bien desde el banco y todos salimos a festejarlo, pero no llegué a festejarlo en el tumulto”.
También considera que el título también “es de todo Entre Ríos. Para mi es un orgullo haber venido de Federal y conseguir esto . Con esta copa cumplí todo y me puedo ir tranquilo”, señaló Ramón que durante la pandemia la pasó muy mal tras contagiarse de covid.
“Estuve 24 días internados. Pero tengo que agradecer a todos los que me apoyaron, a la gente del club que se portó muy bien y a los hinchas”, recordó.
Otro de los puntos importantes fue el DT. Facundo Sava “es una persona excelente. De todos los DT que pasaron es el mejor, también en el trato con los chicos, cuando algún chico andaba mal iba y lo hablaba dándole aliento, no como algunos técnicos que van y te gritan”.