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Silvio Cristaldo, deporte, docencia y una historia de lucha

Como arquero dejó su huella en Universitario. Su pasión por el running. Profe de Educación Física querido por todos. Superó un cáncer y deja su mensaje de vida.

Un arquero que dejó su huella en el arco de Universitario. Terminó la carrera de futbolista de joven pero nunca dejó de jugar y hace más de 30 años que integra una agrupación de veteranos. Conoció el running, compitió y formó atletas. La docencia es su otra pasión pese a estar jubilado sigue dando clases en el ISCAE en el profesorado de educación física. La vida lo puso a prueba y enfrentó un cáncer del que pudo salir adelante gracias al acompañamiento de seres queridos.

El vínculo con el fútbol inició a los 8 años en Los Toritos de Chiclana, que por ese entonces entrenaban en las instalaciones del Club Universitario de Paraná. “El entrenador era Rosseau que me preguntó de qué quería jugar y yo, consciente e inconscientemente, le dije de arquero. Tenía la imagen del Pato Fillol en el Mundial 78 y ahí estoy en el arco hasta ahora”, contó.

“Mi viejo jugó de centro forward, de 9 en Don Bosco. Mi hermano también fue delantero y yo creo que mi viejo esperaba lo mismo de mi pero entramos al arco”, recordó el exfutbolista.

Los Toritos de Chiclana, una institución referente de la época, lo formaron como persona y como futbolista. “Es una gran institución a la cual estoy agradecido. Sin sede propia por lo que íbamos cambiando los campos de entrenamiento pero con mucho empuje. Pertenecí a la categoría 71 donde algunos jugadores llegaron a jugar en primera como Daria Butus, Javier Braco, Gucho Zuázaga, José Embon. Un lindo equipo”.

“En Toritos estuve hasta la séptima porque había que hacer un corte porque el club no tenía juveniles, Universitario nos tentó a varios jugadores y nos fuimos para la U donde llegué hasta la primera. Fueron 8 años defendiendo el arco de Universitario en primera”, reconoció Cristaldo.

Universitario se convirtió en su segunda casa, en el lugar que le permitió crecer. “La U significa todo, es el club que me dio la posibilidad de entrenarme como deportista, me dio amigos y además me dio mi primer trabajo que fue de bañero en las colonias de vacaciones. Hacíamos todo en las piletas que se habían inaugurado hacía poco, nos encargábamos de limpiar, después controlábamos a los nenes y nos quedabamos hasta la noche. Verlo florecer nuevamente es fantástico”, señaló.

Tras varias temporadas en la primera, Cristaldo decidió colgar los botines de esa etapa a los 24 años. “No era redituable ser futbolista en la liga y tenía que trabajar, sobre todo porque estábamos aprontando el casamiento con mi esposa. Ya me había recibido de profe de educación física”, recordó el ex guardametas.

No fue una decisión fácil dejar el fútbol liguista y su amado Universitario. Sin embargo no fue un distanciamiento total ya que en ese entonces ya había comenzado a incursionar en el fútbol amateur con la agrupación Visitadores Médicos y lo sigue haciendo como hace 33 años. “Nunca dejé de ser arquero. Uno ya no vuela, sino que cae pero me sigue gustando mucho”.

MUNDO RUNNING

Hace un par de año Silvio conoció el running. Primero como un trabajo, donde empezó a entrenar grupos y con el correr del tiempo, ya inmerso en la disciplina incursionó y una de las primeras pruebas fue los 42K de Buenos Aires. “Para entrenar a la gente que corra en 42K tenía que experimentar primero que era eso. Hice dos pruebas de esa y después muchas competencias de calle, también acompañando a alumnos”, contó.

Run Forest fue el grupo que creó y al cual dirigió desde 2013 a 2020 con más de 70 personas apasionadas del running. “Encontré mucha gente que salía a recrearse. En si no me gusta entrenar a gente que no disfruta y toda esta gente que se sumó encontraba ese gustito. Lo mismo que viajar, preparar las carreras sin exigirnos tanto porque no soy partidario de entrenar, pro ejemplo, 3 horas en una semana para una carrera de 20km, tengo ese estilo de entrenamiento y los que se suman saben cuáles son mis características como entrenador”.

“En las competencias, como los 21K de Buenos Aires, participan 25 personas donde están los de elite, los que andan muy bien y los que van a completar la distancia. Siempre digo que hay que completar la distancia y disfrutar”, reconoció.

UN EJEMPLO DE LUCHA

El 2015 fue un año que marcó la vida de Silvio Cristaldo. Con 44 años los problemas de salud golpearon al deportista, pero gracias a la determinación familiar salió adelante. “Venía con una serie de síntomas que no le prestaba importancia, hasta que me convencieron para ir al médico. Los estudios determinaron que tenía cáncer de colon. Cuando me dieron el diagnóstico le comenté a mi señora, lloramos toda la noche y al otro día dijimos hay que salir de esta por que tenemos tres gurises y toda una vida por delante”

La experiencia le hizo comprender que hay que sacarse el miedo de enfrentar esas enfermedades. “Hay que sacarse el miedo de la palabra cáncer. Hay que encararlo. Yo soy un agradecido a la ciencia y mucho más a los afectos. Nos apoyamos mucho en eso, mi señora fue un pilar fundamental, mis hijos, mis hermanos, mi vieja que era de las que se daba cuenta de todo, cuñados, todos apuntalando”.

Tras el proceso de extirpar el cáncer, Silvio comenzó con quimioterapia y rayos. “Es lo más duro. Por eso recomiendo que quien tengan un familiar o un amigo que esté pasando por eso que lo acompañe. Uno vive una cosa que nunca se imaginó y hay muchas cosas que pueden bajonear. El principal mensaje que puedo dar es que haya prevención más cuando hay antecedentes, por ahí yo no le di importancia. Y a las personas que lo estén transitando que pidan ayuda si no la tienen, hablar cuando se sienten mal y a los familiares, que cuando hay uno enfermo todos están igual, que salgan adelante”.

“El deporte me ayudó. Me salvó haber sido deportista y la mentalidad como tal. Uno siempre que hace un deporte quiere ganar y el espíritu deportista me ayudó. Tiempo antes del diagnóstico yo había participado de una maratón y al momento del tratamiento los médicos me dijeron que el haber estado preparado físicamente me ayudó a bancarme todo el proceso. Soy un agradecido siempre al deporte”, manifestó Cristaldo.

Después de atravesar un proceso complicado Silvio comprendió que hay situaciones por las que no hay que preocuparse tanto. “Yo pasé un cáncer y hay cosas que las tomas de otra manera. Por ejemplo, nos fuimos con mi familia a Brasil y allá se nos fundió el auto. Decidimos seguir vacacionando y nos volvimos en colectivos los 5 y acá la gente no entendía nada. Tuve una situación complicada y esto es lo menor”.

LA DOCENCIA

Silvio se jubiló como docente durante 2025, pero sus ganas de seguir activo lo hicieron continuar dictando clases en el profesorado del Instituto del Club Atlético Estudiantes.

“La docencia es una parte muy importante de mi vida. Para mi ser docente fue una pasión siempre. Cuando empecé el profesorado de educación física, que lo hice por querer ser preparador físico, pero a medida que vas conociendo la carrera docente es algo atrapante”, reconoció.

Cristaldo fue docente en la escuela del Centenario desde 1999 al 2025, que “fue mi segunda casa” y continúa unos años más en el profesorado de educación física “formar a futuros colegas que es una responsabilidad doble, porque tengo a mi hijo en 4to año”.

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